En el béisbol, hay noches que marcan un antes y un después, y lo que hizo Ángel Martínez este viernes en Cleveland fue una verdadera falta de respeto al currículum de Max Scherzer. El dominicano no se conformó con un hit; decidió que su primera noche de múltiples jonrones en Grandes Ligas sería castigando a uno de los lanzadores más duros de la historia. ¡El tiguere no anda en juegos!
Martínez contra el mundo: 398 pies de puro veneno
Desde la misma primera entrada, Martínez le tomó la placa a Scherzer. El primer estacazo fue un proyectil de 388 pies que salió de su bate a 103 mph. Pero como si fuera poco, volvió a la carga para conectar un segundo bambinazo, esta vez de 398 pies a una velocidad de salida de 105.2 mph.
Fue un bombardeo tan salvaje que Scherzer no aguantó el “mambo” y salió explotado tras apenas dos entradas y un tercio, permitiendo siete carreras. Lo más impresionante es el cambio de Martínez en este 2026: tras un 2025 difícil bateando a la zurda, este año ha regresado con una “grasa” increíble, bateando para .295 con un OPS de .890 desde ese lado del plato. ¡Se acabó el bulto, el hombre aprendió a castigar!
Duelo de dominicanos en Toronto
Aunque Cleveland se llevó la mejor parte, los Azulejos de Toronto también tuvieron sabor dominicano. Jesús Sánchez sacó la cara con un jonrón solitario en la primera entrada (su tercero del año), mientras que Vladimir Guerrero Jr. aportó un imparable, pero no fue suficiente para frenar la ofensiva de los Guardianes.
¿Hay un nuevo dueño en Cleveland?
En los colmados de Santo Domingo el debate ya se encendió: ¿Es Ángel Martínez la pieza que le faltaba a Cleveland para dominar la división? Ver a un ambidiestro dominicano castigar de esa forma a un futuro Salón de la Fama nos dice que la “para” es real.
La pregunta para la peña es obligatoria: ¿Crees que Ángel Martínez podrá mantener este ritmo abusador o fue solo una noche de suerte contra un veterano cansado? ¡Recojan, que el relevo dominicano llegó para quedarse!