Si usted sentía que el barco de los Phillies de Filadelfia se estaba hundiendo sin remedio, este sábado llegó el capitán para poner orden. En una victoria balsámica de 8-5 sobre los Bravos de Atlanta, la noticia más grande no fue solo el triunfo, sino el regreso triunfal de Zack Wheeler tras una batalla de ocho meses contra un coágulo de sangre en su hombro.
Wheeler, de 35 años, no se subía a la lomita desde agosto del año pasado, y vaya que lo hizo con “hambre”. Lanzó 5 entradas de 84 lanzamientos, ponchando a seis y permitiendo apenas dos carreras. Pero más allá de los números, Wheeler dejó claro que él vive para estos momentos de presión.
El “Stopper” que Filadelfia necesitaba
“Obviamente, yo quería detener la racha”, soltó Wheeler tras el juego. “Esa siempre ha sido mi filosofía a lo largo de los años: si estamos en un bache, yo quiero ser el que lo frene. Me encanta estar en esa situación y me enorgullece ser el stopper”. ¡Dímelo, Zack! Eso es lo que se llama tener “pantalones” en el montículo.
Pero no todo fue color de rosa. El derecho confesó que sintió la ansiedad del regreso: “Solo quería que pasara el momento para quitarme ese peso de los hombros”.
¿Se le acabó la gasolina? El cansancio del regreso
A pesar de dominar temprano, en la cuarta entrada Wheeler tiró 36 lanzamientos y admitió que el tanque se le estaba vaciando. “Estaba un poco cansado después del cuarto… estaba como ‘nadando contra la corriente’, pero los muchachos me dieron una entrada larga para descansar y recuperé mi segundo aire para terminar el quinto”.
Con 56 strikes de sus 84 pitcheos, Wheeler demostró que el brazo está ahí, aunque el ritmo de juego todavía necesita un poco más de “maña”. La próxima cita del as será el viernes 1 de mayo contra los Marlins de Miami, donde esperamos verlo con más estamina.
¿Usted cree que la vuelta de Wheeler es suficiente para que los Phillies recuperen el terreno perdido o la racha de 10 derrotas ya les hizo demasiado daño?
¿Podrá Wheeler mantenerse sano el resto de la temporada o el susto del coágulo volverá a acechar la rotación de los Phillies?