En sus primeros 46 juegos con los Mets de Nueva York, el infielder Bo Bichette no ha estado a la altura de su contrato de $126 millones. Los números son difíciles de defender: .210 de promedio, 2 jonrones, 18 carreras impulsadas. Pero hay algo que los números de superficie no cuentan — y los datos avanzados cuentan una historia muy diferente.
La prueba estadística: la mala suerte es real
Tanto Ken Rosenthal de The Athletic como Mark Simon de Sports Info Solutions han documentado con precisión el nivel de mala suerte que ha sufrido Bichette en 2026.
Rosenthal lo explica así:
“Entrando al domingo, la caída de 67 puntos desde el promedio de bateo esperado de Bichette (.277) hasta su marca real (.210) era la quinta más grande de la liga entre bateadores con un mínimo de 150 turnos al bate. La caída de 127 puntos desde su slugging esperado (.398) hasta su slugging real (.271) era la segunda más grande.”
En otras palabras: Bichette está bateando la pelota bien — pero los defensores la están atrapando de manera extraordinaria.
El dato más impactante: 14 jugadas defensivas extraordinarias en su contra
Mark Simon de Sports Info Solutions aporta el número más revelador de todos:
“Los Good Fielding Plays varían en naturaleza pero comparten el hilo común de una jugada que requiere esfuerzo extra y que tuvo una consecuencia positiva.”
Entrando al domingo, Bichette lideraba las Grandes Ligas con 14 Good Fielding Plays en su contra. Para ponerlo en perspectiva: en toda la temporada 2025, solo tuvo 8.
En menos de la mitad de una temporada, ya duplicó su total del año pasado en jugadas defensivas extraordinarias que le robaron hits.
Los números reales vs. los esperados
| Estadística | Esperado | Real | Diferencia |
| Promedio de bateo | .277 | .210 | -67 puntos |
| Slugging | .398 | .271 | -127 puntos |
| Good Fielding Plays en contra | — | 14 | Líder de MLB |
Lo que necesita Bichette
La mala suerte explica parte del problema — pero no todo. Bichette también necesita encontrarse a sí mismo en el plato. Al menos está consciente de sus dificultades y comprometido con mejorar.
Si los números esperados son correctos, la suerte debería equilibrarse en algún momento. Cuando eso ocurra, los Mets podrían tener un jugador muy diferente al que han visto hasta ahora. En un equipo golpeado por las lesiones — con Lindor, Polanco, Robert Jr. y Álvarez en la lista de lesionados — un Bichette en forma sería un salvavidas.
Por ahora, Nueva York solo puede esperar que la fortuna cambie de lado.