En una noche histórica, el novato A.J. Ewing se convirtió en el primer jugador desde 1900 en registrar tres boletos, un triple, una base robada y múltiples remolcadas en su debut en Grandes Ligas. Los Mets aplastaron 10-2 a los Tigers con una exhibición de paciencia y poder que dejó al manager Carlos Mendoza con la boca abierta. ¡Ha nacido una estrella en Nueva York!
Lo que hizo A.J. Ewing anoche ante los Tigers de Detroit no es solo un buen debut, es una anomalía estadística que nos obliga a mirar hacia atrás hasta los tiempos de la fundación de la liga. En medio de una temporada gris para los Mets de Nueva York (16-25), Ewing llegó para demostrar que el futuro ya está aquí.
Una línea estadística para la historia
Según Anthony DiComo de MLB.com, Ewing es el primer jugador en la Era Moderna (desde 1900) en lograr esta combinación en su primer juego:
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3 boletos: Demostró una disciplina en el plato digna de un veterano de 10 años.
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1 triple: Velocidad pura para limpiar las bases en el séptimo inning.
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1 base robada: Agresividad en las almohadillas que descontroló a la defensa de Detroit.
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2 carreras impulsadas: Respondió cuando la presión estaba al máximo.
“Casi perfecto” en el plato
Ewing terminó la noche de 2-1, pero sus estadísticas no cuentan toda la historia. Su único “out” fue una línea profunda que murió en la advertencia del jardín central, a solo pies de ser un cuadrangular.
“Hombre, estuvo casi perfecto hoy en el plato”, confesó un emocionado Carlos Mendoza. Por su parte, el novato mantuvo la humildad: “Esa es mi identidad. Soy paciente, veo muchos pitcheos y hago que el lanzador trabaje. Esto superó todas mis expectativas”.
¿La chispa que necesitaban los Mets?
La victoria 10-2 le da un respiro a un equipo que ha sufrido para encontrar consistencia. Con Ewing en la alineación, los Mets parecen haber encontrado ese bateador dinámico que puede negociar un boleto de siete pitcheos o conectar un extrabase en el momento clave.
Hoy miércoles, el Citi Field volverá a encenderse para ver si el “niño maravilla” puede repetir la dosis ante Detroit. Si Ewing sigue con esta disciplina, el 2026 podría ser recordado como el año en que los Mets encontraron su próxima gran figura.