El exreceptor de Grandes Ligas Yadier Molina confirma que el jet privado estrellado en La Romana (República Dominicana) tenía pautado recogerlo en Texas.
El mundo de las Mayores amaneció este lunes con un nudo en la garganta tras conocerse los escalofriantes detalles del siniestro aéreo ocurrido la tarde de ayer, domingo 7 de junio de 2026, en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de La Romana, República Dominicana. Lo que inicialmente se reportó como una tragedia corporativa ordinaria tomó un matiz impactante cuando el propio exreceptor histórico de los Cardenales de San Luis, Yadier Molina, confirmó en sus plataformas digitales que esa aeronave tenía la misión de recogerlo a él, a su familia y a un grupo de amigos cercanos.
El ganador de nueve Guantes de Oro y dos anillos de Serie Mundial acudió a su cuenta de Instagram para expresar su asombro y consternación ante lo que pudo haber sido una catástrofe humana de proporciones incalculables para el deporte latinoamericano:
“Mis condolencias a los pilotos y sus familias. Este avión iba en camino a buscarme a mí y a mi familia y amigos en Texas para regresarnos a Puerto Rico. Muy triste por todo. Gracias mi Dios por todo y muy triste por todo”, expresó un conmovido Molina.
Falla de motor a 16 millas náuticas
El informe de las autoridades aeronáuticas indica que la aeronave involucrada, un jet privado de negocios Gulfstream G200 Galaxy (modelo GALX) con matrícula estadounidense N318JF, había aterrizado inicialmente en La Romana procedente de Puerto Rico con el único fin de abastecerse de combustible. Tras completar el repostaje, los aviadores despegaron con rumbo fijo hacia la ciudad de Austin, Texas, donde reside Molina desde hace dos años para acompañar el desarrollo deportivo de su hijo Yanuell.
No obstante, la emergencia no tardó en tocar la puerta. Cuando el aparato se encontraba a unas 16 millas náuticas al suroeste de la terminal de La Romana, la tripulación notificó formalmente a la torre de control la pérdida de potencia en uno de sus motores, declarándose en estado de emergencia y solicitando autorización para un retorno inmediato de extrema urgencia.
Impacto fatal en zona verde
Los experimentados aviadores intentaron una aproximación en dirección contraria a la pista en uso, pero el monoplaza perdió estabilidad en la maniobra crítica de aproximación, precipitándose e impactando de forma violenta contra un área verde perimetral de la terminal. El choque provocó un incendio inmediato en la estructura física del jet ejecutivo.
A pesar del despliegue masivo y la veloz reacción de las unidades de emergencia de la terminal, los bomberos aeroportuarios, paramédicos de la Cruz Roja Dominicana y oficiales del Cuerpo Especializado en Seguridad Aeroportuaria (CESAC), el impacto fue letal en el acto para ambos profesionales. Las víctimas fueron identificadas como el piloto Erick Javier Diago y el copiloto Ruddy Ghazal, ambos de ciudadanía norteamericana. Cabe destacar que en la nave no viajaban pasajeros ni se transportaban mercancías peligrosas.
Tanto el Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC) como la Comisión Investigadora de Accidentes de Aviación (CIAA) han asumido las riendas de la pesquisa técnica, recolectando la telemetría y datos de la torre para dictaminar con rigor científico qué provocó el colapso del sistema de propulsión en esos fatídicos minutos finales. Mientras tanto, la fanaticada de los Cardenales y los colegas de Grandes Ligas inundan las redes de Molina con mensajes de profunda solidaridad y alivio por su vida, sin dejar de lado el respeto y las oraciones por los familiares de los dos valientes pilotos fallecidos en el cumplimiento de su deber.