República Dominicana comenzó con el pie derecho su participación en la III Serie del Caribe Kids al derrotar 5-2 a Panamá, en un partido en el que combinó una ofensiva oportuna con una extraordinaria actuación desde el montículo.

Los quisqueyanos, dirigidos por Welington Castillo, llegaron al torneo como bicampeones y demostraron desde su primera presentación que mantienen intacta su ambición de volver a levantar el trofeo. La victoria tuvo como principales protagonistas al lanzador Yemmy Marrero y a los bateadores Nolbys Marcos y Daniel Paniagua.

Marrero se llevó la victoria después de lanzar cinco entradas sin permitir hit y ponchar a siete bateadores. Su dominio fue determinante para mantener a Panamá sin anotaciones durante prácticamente todo el encuentro y permitir que la ofensiva dominicana construyera una ventaja que terminó siendo definitiva.

Una carrera fabricada sin conectar de hit

República Dominicana abrió el marcador en el segundo episodio de una manera poco convencional.

Cristian Cedeño comenzó la entrada otorgándole boleto a Marrero, quien posteriormente avanzó a segunda base debido a un lanzamiento descontrolado. Después de que Enderson Rodríguez fuera retirado por la vía del ponche, Cedeño golpeó a Daniel Paniagua y concedió otra base por bolas, esta vez a Hansel Espinal.

La situación provocó la salida del abridor panameño y la entrada de Luis Uriola. Sin embargo, el nuevo lanzador tampoco pudo evitar que los dominicanos inauguraran la pizarra.

Un rodado de Dylan Genao hacia la segunda base permitió que Marrero llegara al plato con la primera carrera del encuentro.

La ventaja era mínima, pero República Dominicana tendría pronto la oportunidad de ampliarla.

Los jonrones cambian el partido

Después de una interrupción de casi una hora provocada por la lluvia, la ofensiva dominicana regresó al terreno con mayor contundencia.

En el tercer episodio, ante Uriola, los quisqueyanos fabricaron un racimo de cuatro carreras que prácticamente definió el encuentro. La producción llegó gracias a dos batazos de largo alcance: jonrones de Nolbys Marcos y Daniel Paniagua, ambos con un corredor en circulación.

Los dos cuadrangulares permitieron a República Dominicana pasar rápidamente de una ventaja de una carrera a una diferencia de cinco, colocando a Panamá en una situación complicada.

El poder ofensivo volvió a ser, de esta manera, uno de los principales argumentos de una selección que busca mantener el dominio conseguido en las dos ediciones anteriores.

Panamá intenta reaccionar

La selección panameña llegó al último episodio sin haber conectado hit ni haber anotado carrera. La ofensiva finalmente consiguió descifrar al relevista Isaac Brito y produjo dos anotaciones para evitar una derrota por blanqueada.

Thiago Serracín recibió boleto y posteriormente Noah Araúz conectó un doblete. Un rodado de Kendrik Salinas permitió que Serracín anotara la primera carrera panameña, mientras Araúz llegó al plato más adelante gracias a un batazo de Armando Stanziola.

La reacción, sin embargo, llegó demasiado tarde. República Dominicana había construido una ventaja suficientemente amplia y terminó asegurando el triunfo por 5-2.

México Verde, el próximo desafío

La victoria coloca a República Dominicana en una posición favorable después de su primera presentación, aunque el torneo apenas comienza.

Los bicampeones volverán al terreno este martes para enfrentar a México Verde, en su segunda salida de la competencia. Panamá, por su parte, tendrá jornada libre.

La III Serie del Caribe Kids se celebrará hasta el próximo domingo en el Estadio Coloso del Pacífico Don Alejo Peralta, escenario en el que las futuras promesas del béisbol caribeño buscarán hacerse un nombre.

Para República Dominicana, el objetivo es claro: comenzar a construir desde temprano el camino hacia un nuevo campeonato. El primer paso ya está dado, con pitcheo dominante, batazos oportunos y una ofensiva que demostró que también puede producir poder cuando más lo necesita.