Eguy Rosario es el prospecto número cinco de los Padres de San Diego el dominicano se fue este fin de semana de 8-5 con un par de jonrones, doblete y cnco remolcadas, para seguir rubricando su estatus de gran promesa dentro de los curitas californianos.

Su bate ayudó a que los Chihuahas de El Paso vencieran 18-5 a los Taladros de Oklahoma City en el primer juego de una doble tanda. El partido debió haberse finalizado el sábado, pero por la lluvia se reunudó el domingo, en el sexto capítulo. En ese cotejo, Rosario se fue de 5-2, incluido su doblete 19 de la temporada. Rosario cuenta con una lína ofensica de  .268/.359/.843 con 13 jonrones y 44 remolcada en 77 juegos en este 2022.

 

Rosario ha sido exitoso cuando juega en casa. En este 2022 tiene una línea ofensiva de .324/.417/.633 en casa. Además de coleccionar nueve jonrones y remolcar 28 en 37 juegos. En la carretera su actuación ho ha sido tan prolífera.

Fuera de la sede, acumula cuatro estacazos y 16 compañeros llevados a casa, con un línea productiva de .216/.301/.345.

Rosario comparte llave en el infield con el veterano Robinson Canó, quien este año, luego de ser cesanteado primero por los Mets de Nueva York y después por los Padres de San Diego, decidió seguir activo en la pelota, pero ahora como pelotero de ligas menores.

Canó ha participado en 18 partidos con los canes texanos. Se ha alternado tanto en la segunda base como en el rol de bateador designado. En el interín ha bateado para .333/.375/.468 con dos jonrones y 18 remolcadas.

La gran jugada

Rosario selló su actuación dominical con una jugada a los Derek Jeter.

El campocorto de los Chihuahas corrió y corrió y corrió hasta que no pudo más. De no haber sido por la malla protectora hubiera terminado volando hacia las gradas y, quizá, embutido en una de las sillas de madera del Southwester University Perk, sede de los caninos.

Ryan Noda abrió el inning, soltó un batazo hacia la zona de foul de la izquierda. La bola se elevó mucho hacia la malla protectora y el dominicano, quien estaba ubicado en la posición natural del campocorto, tiró una esprintada como el mejor de los corredores olímpicos, pasó por el bullpen y finalmente se tiró de cabeza para capturar la pelota.

¿La jugada del año? Quizá, tendrá que estar nominada, porque sin duda alguna fue espectacular.

Rosario comenzó su trajinar por la pelota profesional en 2016, cuando militó como novato en la liga dominicana de verano, siempre con el uniforme de los californianos. En LIDOM solo ha participado en la zafra 2019-2020 con los Toros del Este, donde participó en tres compromisos y dejó promedio de .125, luego de conecta un hit en ocho turnos. Ahora pertenece a las Águilas Cibaeñas, pero nunca ha jugado con los rapaces.

Fue tan espectacular la jugada que MLB destacó el lance en su sitio en español y la comparó con aquella famosa jugada de Derek Jeter contra los Atléticos de Oakland. Aquel 15 de octubre de 2001, bateaba Terrence Long en la serie de campeonato de la Liga Americana contra Mariano Rivera.

Fue un foul y el capitán de los Yanquis de Nueva York salió embalado a tomar la pelota. Fue tanta la energía que le puso al lance que luego del engarce Jeter voló hacia las tribunas de la izquierda en Yankee Stadium. El torpedero alzó el guante en señal de triunfo, la multitud exultante celebró el out y Jeter  salió ensangrentado, pero sin daños mayores, en una de las jugadas más espec taculares de la historia para del Capitán.

This browser does not support the video element.

En el momento de aquella incónica jugada de Jeter, Rosario apenas contaba con dos años de edad. Pero el quisqueyano ha jugado con una energía tan contagiante que hizo a la gente recordar una de las joyas defensivas más importantes de la historia de la postemporada.

Quizá esta jugada y lo que hace en las menores con el bate Rosario permitan un más rápido ascenso del oriudo de Juan Barón a las mayores. San Diego tiene a Fernando Tatis como el hombre proyectado para la posición seis, pero éste aún no ha podido jugar por la lesión que sufrió en diciembre pasado en una de sus muñecas.

Él sigue en lo suyo, bateando y produciendo. Ahora le tocará a la gerencia de desarrollo de ligas menores decidir cuándo le dan el grado y le ponen la toga y el birrete.