A solo 90 millas de distancia del Yankee Stadium, en Scranton, hay un lanzador dominicano que está haciendo todo lo posible para que los Yankees lo llamen. Sus números son difíciles de ignorar. Su velocidad también. Y sin embargo, Yovanny Cruz sigue en Triple-A mientras el bullpen de Nueva York sigue perdiendo partidos que la rotación gana.

El propio mánager Aaron Boone lo describió como “bastante dominante”. Y aun así, no lo sube.

Los números que exigen una explicación

En 14.2 entradas con los Scranton/Wilkes-Barre RailRiders esta temporada, Cruz ha construido una línea estadística que cualquier equipo de Grandes Ligas envidiaría:

  •  ERA de 1.23
  •  19 ponches
  •  Solo 4 bases por bolas
  • 9 hits permitidos
  • WHIP de 0.89
  •  Velocidad: entre 97 y 100 mph

En sus primeras 6.1 entradas, Cruz no permitió una sola carrera — ERA de 0.00, con 10 ponches, solo 2 hits y WHIP de 0.63. Los rivales le bateaban para .093.

El problema que Cruz podría resolver

Mientras Cruz domina en Scranton, el bullpen de los Yankees está siendo un dolor de cabeza. Camilo Doval registra una efectividad de 6.14 en 2026 — muy lejos de las expectativas con las que llegó. Tim Hill ha cometido errores críticos en momentos clave.

La comparación entre Cruz y Doval es inevitable. Ambos lanzan con velocidad similar, pero Cruz ha mostrado mejor control en la misma etapa de desarrollo. La diferencia es que Doval ya está en el equipo grande fallando, mientras Cruz está en las menores dominando.

¿Por qué Boone no lo sube?

El reportero Gary Phillips le preguntó directamente a Boone sobre Cruz. La respuesta del mánager fue reveladora:

Boone dijo estar impresionado con el dominicano — igual que durante los entrenamientos de primavera. Pero señaló que Cruz todavía necesita trabajar en controlar el juego de carreras — es decir, su capacidad para manejar corredores en base y evitar robos. Su lanzamiento de strikes ha mejorado, pero esa área específica sigue siendo la razón por la que los Yankees prefieren esperar.

“Bastante dominante” es un fuerte respaldo. Pero no es un llamado al equipo grande.

La paciencia tiene un límite

Los Yankees están siendo cautelosos — quieren que Cruz esté completamente listo antes de exponerlo a la presión de un bullpen contendiente. Es una postura comprensible desde el punto de vista del desarrollo.

Pero la paciencia tiene un límite cuando el bullpen sigue fallando. Con Ben Rice y Aaron Judge liderando uno de los mejores ataques de la liga, los Yankees no pueden permitirse perder partidos por un bullpen que no cierra.

Cruz tiene la velocidad, el control y los números. La pregunta es cuánto tiempo más puede esperar Nueva York antes de jugar su as bajo la manga.