El firmamento de las Grandes Ligas ha sido testigo de cómo otra de las máximas luminarias de la República Dominicana inscribe su nombre en los registros históricos del poder de largo metraje. En el marco del segundo compromiso de la serie regular entre los Gigantes de San Francisco y los Cascabeles de Arizona, el estelar antesalista zurdo Rafael Devers alcanzó la mítica y respetada cifra de los 250 cuadrangulares en su trayectoria en la Gran Carpa, desatando las ovaciones de los fanáticos latinoamericanos presentes en las tribunas del Chase Field.
La histórica secuencia se escenificó en la apertura del séptimo episodio con la escuadra de San Francisco navegando a contracorriente en la pizarra por un adverso 7-1. “Carita” Devers asumió su turno en la caja de bateo con la agresividad y parsimonia que le caracteriza; tras ponerse en conteo favorable, el nativo de Sánchez, Samaná, descifró por completo una recta cortada a 94.2 mph del relevista derecho Taylor Clarke. Con un swing compacto y una extensión de brazos impecable, el dominicano detonó un proyectil que salió despedido a una velocidad de 111.3 millas por hora, recorriendo una distancia proyectada de 424 pies antes de teñirse de fiesta entre las gradas de los jardines izquierdo y central.
Cifras de élite para el cañonero de Samaná
Aunque el monumental estacazo solitario sirvió de poco para evitar la estrepitosa derrota final de los Gigantes con marcador de 8-2 a manos de los inspirados Cascabeles —quienes contaron con una sólida apertura de Brandon Pfaadt y un jonrón de tres carreras de Lourdes Gurriel Jr.—, el significado analítico para el dominicano es superlativo. Con este batazo de vuelta completa, Devers sumó su cuadrangular número 15 de la presente campaña de la MLB 2026.
Al pisar el plato del Chase Field, el antesalista de 29 años de edad se convirtió en uno de los peloteros dominicanos activos más jóvenes en ingresar al prestigioso listado de los 250 vuelacercas en la historia del mejor béisbol del mundo. Además de su cuota de poder, Devers completó la jornada yéndose de 2-1 con el histórico batazo, dos bases por bolas negociadas y una carrera remolcada, dejando su línea estadística global de la zafra en un promedio de .242 con 44 carreras impulsadas y 39 anotadas a lo largo de 80 compromisos disputados vistiendo la franela de la Bahía.
En el radar del mercado de traspasos
El hito ofensivo alcanzado por el quisqueyano llega en un momento de altísima tensión e interés mediático en las Grandes Ligas. Diversos informes de la prensa especializada en los Estados Unidos, incluyendo cadenas de peso como NBC Sports, insisten en que la gerencia de los Gigantes mantiene a Rafael Devers en el bloque de jugadores disponibles para cambios de cara a la fecha límite de traspasos de finales de julio.
A pesar de navegar en una temporada de altibajos ofensivos en cuanto a promedio, la excelsa demostración de fuerza desatada este martes en Arizona ratifica que cuando Devers se encuentra en sintonía con la pelota, existen muy pocos bates zurdos tan cotizados, destructivos y determinantes en todo el negocio. Las oficinas de San Francisco saben que poseen una mina de oro en sus manos, y las próximas semanas serán vitales para definir si “Carita” comanda la reconstrucción en Oracle Park o si se marcha a blindar el orden al bate de un contendiente de primera línea.