La elección del Dr. Wilhelm Lawrence Riggio como nuevo presidente del nido aguilucho desata un aluvión de críticas contracorriente en el patio digital; los hinchas cuestionan la constante “cambiadera” en los despachos y defienden la fisonomía de la gestión saliente tras la era de Ángel Ovalles.

El berrinche de la grada: ¿Por qué cansar lo que está funcionando?

En el exigente negocio de la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (LIDOM), la política de oficina suele generar tanta o más fricción perimetral que un pelotazo a 95 millas por hora en el terreno de juego. Las plataformas informativas de ESPN y los foros de debate del patio se convirtieron en un carnaval de lamentos y cuestionamientos tras oficializarse el despacho de prensa emanado desde la Asamblea General Ordinaria celebrada en el Estadio Cibao.

La masa de fanáticos aguiluchos ha soltado amarras contracorriente para criticar con severidad lo que consideran una alarmante inestabilidad estructural en los mandos de Santiago. El sentir unánime de las gradas digitales apunta a que la directiva anterior, capitaneada por Víctor García Sued durante los últimos cuatro años, había logrado estabilizar la fisonomía de la franquicia y enderezar el rumbo del vestuario tras el traumático y polémico divorcio con el exgerente Ángel Ovalles.

“No me gusta esta cambiadera de directiva. La anterior no lo había hecho tan mal… Desde que salimos de Ángel Ovalles estamos bien y las cosas venían fluyendo en paz. Si sube la marea, el barco se menea; así no da gusto ni jugar en Santiago”, fustigan los analistas de foro en las redes, temiendo que esta sacudida burocrática rompa la química utilitaria del plantel de cara a la campaña 2026-2027.

A este recelo de la fanaticada se suma el fuerte sismo provocado por el veterano músico Jochy Sánchez, quien tronó públicamente declarando que la asamblea dio “vergüenza y pena” tras la abstención de más de 300 votos de accionistas, criticando que la plancha ganadora elevara a la presidencia a un profesional médico que reside en los Estados Unidos desde hace más de cuatro décadas.

Las nuevas caras del Consejo Directivo de las Águilas Cibaeñas

Más allá del ruido periodístico y la resistencia de los hinchas del patio, los balances reglamentarios de la asamblea han dejado estructurada la fisonomía del nuevo alto mando que buscará guiar a la escuadra de los 22 veces campeones nacionales hacia la cúspide de las Grandes Ligas del Caribe:

  • Presidente: Wilhelm Lawrence Riggio.
  • Vicepresidente: Iris Margarita Núñez Valerio.
  • Secretario: Víctor Eduardo García Sued (quien permanece en el núcleo de mando tras ceder la silla presidencial).
  • Tesorero: Juan Bautista Sánchez Núñez.
EL BRAZO EJECUTIVO Y DE CONSULTA EN EL NIDO (2026-2027) 
VOCALES: Debbie M. Lawrence, Carlos E. Sánchez, Kristen A. Castro, Lionel García Borrel y Mali Moscoso Finke.
ASESORES: José A. Bermúdez, Luis Campos Jorge, Pedro Pérez Bermúdez, Xiomara Dumit, Jhon Sánchez y Rafael Vargas.
AD-VITAM: Winston -Chilote- Llenas, Dr. José Augusto Vega Imbert y Juan Miguel Álvarez Piola.
Al asumir formalmente las riendas del nido, el Dr. Lawrence Riggio buscó calmar las aguas y enfriar las pizarras del descontento apelando a una retórica puramente deportiva y corporativa: “Esto representa un reto para hacer un equipo que sea triunfador; trabajaremos de la mano con los profesionales del departamento de Operaciones para conformar un conjunto que llegue hasta el final con la obtención del título de campeón”.

Sin embargo, en el parqué de LIDOM las palabras carecen de valor analítico si no vienen acompañadas de victorias inmediatas. Con la presión añadida de unos eternos rivales como los Tigres del Licey lidiando con sus propias dudas contractuales y unos Leones del Escogido armándose hasta los dientes en el mercado veraniego, la nueva gerencia de las Águilas no tendrá margen de error ni tiempo de gracia para acomodarse en las oficinas. Si la pelota no pica y se extiende a favor de los amarillos desde el primer mes de competencia, la cambiadera pasará de ser una simple queja digital a convertirse en una auténtica hoguera en los pasillos del Estadio Cibao.