El apellido pesa, pero también abre puertas a momentos únicos. D’Angelo Ortiz, hijo de la leyenda David Ortiz, vivió una jornada especial al conectar su primer imparable con los Boston Red Sox durante los entrenamientos de primavera.
El joven de 21 años aprovechó una de sus primeras oportunidades con el equipo grande y respondió con un sencillo al jardín derecho, tras enfrentar al lanzador Luis Guerrero. Fue su primer turno oficial en este contexto y no lo desaprovechó, en un paso inicial dentro de su desarrollo profesional.
El camino hasta ese momento no fue lineal. En apariciones previas, factores como suspensiones por lluvia le habían impedido debutar, por lo que su ingreso al juego y posterior hit tuvieron un valor aún más significativo en su proceso.
Seleccionado por Boston en la ronda 19 del Draft 2024, Ortiz busca construir su propia identidad dentro del béisbol profesional, lejos de las inevitables comparaciones con su padre, miembro del Salón de la Fama y figura histórica de la franquicia.
Aunque todavía no es considerado uno de los principales prospectos de la organización, su progresión y ética de trabajo aparecen como los pilares sobre los que intenta consolidar su carrera. El primer hit, en ese sentido, no es un punto de llegada, sino apenas el inicio de una historia que recién comienza.
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