En el béisbol de las Mayores se habla inglés, pero se goza en español, y si es con acento dominicano, ¡mucho mejor! Este miércoles fue una noche de pura “grasa” para los nuestros, liderada por un Agustín Ramírez que no anda en juegos y un Julio Rodríguez que parece estar encontrando su mejor versión justo cuando la temporada empieza a “picar”.

Agustín Ramírez: El dueño del Busch Stadium

Lo que hizo el novato de los Marlins de Miami ante los Cardenales de San Luis fue una verdadera falta de respeto. Agustín se fue de 4-2, anotando una y remolcando otra, siendo la pieza clave en el triunfo 4-1 de los Peces. ¡En San Luis todavía están buscando cómo sacarlo!

Ramírez no estuvo solo en la conquista de Missouri: Heriberto Hernández se unió al festín con otros dos hits y el “utility” de lujo, Otto López, también aportó lo suyo. Mientras tanto, el lanzador Janson Junk y el bullpen silenciaron a San Luis, dejando al dominicano José Fermín “oliendo el swing” con un amargo 4-0.

Julio Rodríguez: ¡Volvió la Para!

En Seattle, las alarmas estaban encendidas, pero Julio Rodríguez decidió que ya estaba bueno de cuentos. “J-Rod” conectó dos imparables y remolcó una carrera vital en el triunfo 5-4 de los Marineros ante Oakland. Aunque Josh Naylor se llevó el titular con el hit de oro, todos sabemos que cuando Julio está bien, Seattle es otro equipo. ¡Cuidado, que el “Showman” ya se calentó!

Leody Taveras: ¡Bateando para los dioses!

Pero si hablamos de consistencia, hay que quitarse el sombrero ante Leody Taveras. El patrullero de los Orioles se fue de 4-2 y elevó su promedio a un astronómico .327. ¡El tipo está viendo la bola como un coco! Junto al súper prospecto Samuel Basallo, Taveras fue el motor que hundió a los Reales 8-6.

La pregunta en el colmado es una sola: ¿Hay algún equipo en la MLB que pueda frenar este despliegue de talento quisqueyano? ¡Recojan, que los dominicanos son los que mandan en el Big Show!