La fisonomía del caso que destruyó la carrera de Grandes Ligas de Wander Franco en su mejor momento utilitario se remonta a mediados de la temporada 2023. El origen de la psicosis mediática se activó cuando una adolescente de 14 años contactó a un medio digital para denunciar una relación sentimental sostenida con el campocorto a finales de 2022. La menor de edad sustentó sus planillas de denuncia enviando copias de su acta de nacimiento, así como historiales de conversaciones de chat recuperadas con el pelotero y sus oficinas de abogados.

El impacto de la publicación de la primicia en las plataformas informativas del patio provocó una deflagración inmediata en los despachos de las Mayores. Amparados en su estricta política reglamentaria contra la violencia de género, doméstica y el abuso de menores, los Rays de Tampa Bay y la oficina del comisionado de la MLB procedieron con la suspensión indefinida del torpedero, frenando en seco un negocio multimillonario en el parqué estadounidense.

Las pruebas de la fiscalía: El informe forense y la simulación de la madre

A pesar de que en agosto de 2023 la propia adolescente intentó dar marcha atrás y solicitó al medio digital borrar las publicaciones alegando que “a ella le resolverían”, la maquinaria del Ministerio Público ya había activado sus protocolos de investigación. Las pizarras de la Unidad de Atención a Víctimas de Violencia de Género de Puerto Plata acumularon los siguientes indicadores determinantes:

La pericia médica: La ginecóloga forense asignada al expediente judicial determinó que la víctima presentaba, a nivel de membrana himenal, signos de desfloración antigua.

La declaración psicológica: La menor de edad testificó ante los especialistas que sostuvo un noviazgo de cuatro meses con Franco y relaciones sexuales consentidas, detallando que el jugador le obsequió un vehículo a su madre para “arreglar el daño emocional” por haberla sacado de casa una noche sin autorización.

Los depósitos millonarios: La fiscalía concluyó en julio de 2024 que la querella inicial interpuesta por la madre de la menor, Martha Chevalier (quien acusó al jugador de sustracción siete meses tarde), era una “simulación” utilitaria para camuflar el uso de la adolescente para recibir transferencias financieras de Franco, con las cuales adquirió diversos bienes muebles e inmuebles.

La paradoja de los dos juicios: De la condena al perdón judicial

La hoja de ruta procesal de este escandaloso expediente ha navegado por dos sentencias contradictorias en los tribunales de la Costa Norte:

Primer juicio (26 de junio de 2025): El Tribunal Colegiado original condenó a Franco a dos años de prisión bajo la modalidad suspendida condicionada, mientras que impuso una pena de 10 años de cárcel a la madre, Martha Chevalier. Este fallo fue anulado en los despachos de la Corte de Apelación en diciembre de ese mismo año.

Segundo juicio (25 de mayo de 2026): El nuevo tribunal colegiado, integrado por los magistrados José Ramón Núñez, Jenny Amarilis Martínez y Praire Ruiz, validó la culpabilidad del pelotero por abuso sexual y calificó las pruebas del Ministerio Público como “abrumadoras”.

Sin embargo, los tres magistrados del segundo proceso favorecieron contracorriente a Franco eximiéndolo de la prisión mediante la aplicación del perdón judicial. Los jueces fundamentaron sus pizarras legales en que el exjugador operó también como una “víctima colateral” debido al chantaje financiero y extorsión sistemática a la que fue sometido por parte de Martha Chevalier para autorizar el noviazgo con la menor de edad. Ninguna de las dos cámaras acogió la solicitud de la fiscalía de imponer la pena de cinco años de cárcel estipulada en la Ley 136-03.

El chat recuperado: Las palabras de Franco en el expediente

Entre los balances de datos extraídos por los peritos tecnológicos e indexados en las planillas del tribunal, destaca una conversación final de WhatsApp entre el torpedero y la adolescente, justo antes de que el jugador cortara la relación exigiéndole exclusividad:

Wander Franco: “Yo la quiero mucho; tuve que hacerlo, mi carrera va primero. Pero, olvídalo, sigue tu camino”.

Adolescente: “¿Por qué tuviste que hacerlo? No te di ninguna razón”.

Wander Franco: “Mi niña, mi equipo, si se da cuenta de eso, me puede causar problemas. Es una regla en todos los equipos no hablar con menores de edad y, sin embargo, me arriesgué y me encantó”.

Con la lectura del dictamen a las puertas de los tribunales este martes, los analistas del foro deportivo dan por cerrada de forma definitiva la fisonomía del regreso de Franco a la MLB, catalogando el desenlace como una de las lecciones éticas y financieras más costosas en la historia del deporte dominicano.