“J-Rod” se echó el equipo al hombro con dos jonrones y una noche histórica de cuatro impulsadas, pero el relevo de los Marineros falló en el momento clave. Una derrota que duele por cómo se le escapó el triunfo al dominicano.

¡No hay forma de que Julio haga más! En una noche donde el nativo de Loma de Cabrera demostró por qué es la cara de la franquicia, los Seattle Mariners cayeron 7-6 ante los Kansas City Royals. Fue un partido de “toma y daca” donde Julio Rodríguez fue el protagonista absoluto, pero no recibió el apoyo necesario para cerrar el puerto.

El show de “J-Rod”

Julio estuvo simplemente intratable. El dominicano conectó dos de los cuatro jonrones de Seattle, terminando la noche con cuatro carreras remolcadas. Su momento más grande llegó en la sexta entrada, cuando sacudió un maderazo de 416 pies que empató el juego a seis y puso a vibrar a todo el T-Mobile Park. Lamentablemente, su esfuerzo hercúleo se quedó corto al final.

Randy Arozarena se une a la fiesta

Otro que no se quedó atrás fue el cubano-mexicano Randy Arozarena, quien también la botó de forma solitaria en la sexta entrada para apoyar el rally de los Marineros. Entre Julio, Randy y Connor Joe (quien también conectó jonrón), la ofensiva de Seattle hizo su trabajo, pero el pitcheo abridor de Bryan Woo permitió cuatro carreras apenas en el primer inning, poniendo al equipo a remar contra la corriente desde temprano.

El golpe final de Kansas

Los Royals, liderados por la veteranía de Salvador Pérez y el bate de Vinnie Pasquantino, aprovecharon un descuido del relevista Jose Ferrer en la octava entrada. Un sencillo remolcador de Lane Thomas rompió el empate y sentenció la suerte de los Marineros, que no pudieron descifrar al cerrador Lucas Erceg en el noveno.