Si usted pensaba que lo de Shohei Ohtani era irrepetible, siéntese y busque un vaso de agua, porque lo que está haciendo Munetaka Murakami con los Medias Blancas de Chicago es una verdadera “falta de respeto” al pitcheo de Grandes Ligas. Este miércoles, frente a los Diamondbacks de Arizona, el japonés tiene una cita con el destino: si la saca por quinto juego consecutivo, igualará el récord de más juegos seguidos dando jonrón para un novato en la historia de la MLB.

Borrando a Ohtani del mapa

La comparación es inevitable y, para sorpresa de muchos, Murakami le está ganando la carrera al “Unicornio” de los Dodgers en sus inicios. Según los datos de Elias Sports Bureau, los 9 jonrones de Murakami en sus primeros 23 juegos son la mayor cantidad para cualquier jugador japonés en la historia de las Mayores. ¡Le lleva tres de ventaja al mismísimo Ohtani, quien disparó seis en ese mismo trayecto!

Pero no es solo que la saca, es que la “desbarata”. De los 17 cuadrangulares que han salido a más de 113 MPH esta temporada, Murakami es el único jugador que tiene tres de ellos. Ese nivel de potencia bruta solo se ha visto antes en tipos como nuestro Elly De La Cruz o Franchy Cordero desde que existe Statcast. ¡Pura grasa!

¿Héroe en un barco que se hunde?

Lo polémico del caso es que, mientras Murakami está destruyendo la liga, los Medias Blancas siguen pasando “crujía” con un récord de 9-14. El japonés batea apenas para .234, lo que indica que o la saca o se poncha, un estilo que nos recuerda a los grandes toleteros de antes. Pero en Chicago no les importa el promedio; la fanaticada está enamorada de las “bombas” que este muchacho está depositando en las gradas.

El récord de 1983 en la mira

Si Murakami conecta el “vuelacercas” hoy, empatará a Ron Kittle (1983) como el único novato de los White Sox en lograr la hazaña de cinco juegos en línea. Para el fanático dominicano que ama el debate, la pregunta es obligatoria: ¿Podrá Murakami mantener este ritmo o los lanzadores le encontrarán el “maco” pronto? Lo cierto es que hoy todo el mundo estará pegado a la pantalla. Si el japonés la saca, prepárense para ver su cara en todos los titulares, porque el “Samurái” llegó para quedarse con el show. ¡Se soltó el monstruo!