En el béisbol de las Mayores hay peloteros que simplemente nacieron para dar espectáculo, y lo que está haciendo Sal Stewart con los Rojos de Cincinnati ya raya en el abuso. Este lunes, Stewart volvió a castigar la pelota con su octavo cuadrangular de la temporada, empatando en la cima de la Liga Nacional, pero lo que realmente se volvió viral no fue su fuerza, sino su “tigueraje” en las bases.

El robo que nadie vio venir

Corría la séptima entrada cuando Stewart, tras conectar un doblete, decidió que la segunda base le quedaba chiquita y se lanzó para tercera sin que nadie lo mandara. En el dugout, la reacción de una leyenda como Terry Francona no fue de molestia, sino de pura risa:

“Estábamos en el dugout riéndonos. ¡Yo no lo mandé!”, confesó Francona después del partido. “De repente hay un wild pitch y terminó saliendo perfecto. Pero mañana le recordaré unas siete veces que no lo pueden atrapar ahí”.

Stewart, con la confianza por las nubes, explicó que simplemente vio la oportunidad de tomar una base extra para asegurar la victoria. Ese es el tipo de juego agresivo que tiene a Cincinnati con un récord envidiable de 15-8, liderando la División Central de la Nacional.

Líder de cuadrangulares: La nueva cara del poder

Con el bombazo de ayer, Sal Stewart se metió de lleno en la conversación por el MVP temprano en este 2026. Está empatado con nombres pesados como Jordan Walker y Max Muncy en el liderato de jonrones. Lo increíble es que los Rojos, como equipo, han tenido problemas ofensivos colectivos, pero Stewart está cargando la pesada y haciendo que cada turno sea una amenaza de “sacarla por los 411”.

¡Cuidado con Cincinnati!

Francona lo tiene claro: “Amo la forma en que estamos compitiendo. No veo diferencia en su actitud sin importar el promedio de bateo”. Y es que este equipo de los Rojos tiene esa mística de los equipos que no se rinden, mezclando veteranía en el banco con la “grasa” joven de Stewart.

Para el fanático dominicano que sigue cada jugada, lo de Sal Stewart es un recordatorio de que la pelota se juega con el bate, pero también con los pies y la cabeza. Si sigue así, Cincinnati no solo va a clasificar, sino que va a ser el “dolor de cabeza” de los equipos grandes en octubre. ¡Sigan la pista de Stewart, que ese muchacho está “picante”!