Una cena en Cincinnati puede valer millones. Literalmente.
Elly De La Cruz compartió en sus redes sociales una imagen del menú del famoso Jeff Ruby’s Steakhouse que daba la bienvenida a su agente Scott Boras — y el béisbol entero empezó a hablar. El encuentro entre el campocorto dominicano de los Rojos de Cincinnati y el agente más poderoso del béisbol ha desatado una ola de especulaciones sobre una posible extensión de contrato que podría reescribir la historia de la franquicia.
El contexto: un rechazo previo y una oportunidad abierta
La relación contractual entre De La Cruz y los Rojos tiene un capítulo previo importante. Antes de la temporada 2025, Cincinnati le ofreció al dominicano un contrato que superaba el récord histórico de la franquicia — el de Joey Votto, quien en 2012 firmó una extensión de 10 años y $225 millones. De La Cruz lo rechazó.
Ese rechazo dejó preguntas abiertas sobre sus intenciones a largo plazo. Pero la cena con Boras sugiere que la conversación no terminó — solo se pausó.
¿Por qué ahora?
El timing del encuentro no es casual. De La Cruz está en el mejor momento de su carrera. A los 24 años, el dominicano es candidato al MVP de la Liga Nacional, lidera a todos los campocortos de MLB en jonrones, carreras anotadas, slugging y bases totales, y ya está en la conversación de los mejores jugadores del béisbol.
Su contrato actual lo mantiene bajo control de los Rojos hasta 2029 — incluyendo años de arbitraje. Eso le da a Cincinnati tiempo para negociar, pero también crea urgencia: si los Rojos no aseguran a De La Cruz con una extensión a largo plazo, el dominicano podría llegar a la agencia libre en el pico de su carrera y el precio sería astronómico.
El factor Boras: negociaciones que nunca son sencillas
Scott Boras no viaja a Cincinnati a tomar un buen filete sin razón. El agente más influyente del béisbol es conocido por maximizar el valor de sus clientes hasta el último centavo. Ha representado a De La Cruz durante sus cuatro temporadas con los Rojos, y su presencia en la ciudad sugiere que hay conversaciones serias sobre la mesa.
Pero negociar con Boras nunca es simple. El agente tiene la reputación de llevar las negociaciones hasta el límite — y más allá. Los Rojos tendrán que estar preparados para una oferta que probablemente supere los $225 millones de Votto y entre en territorio de los contratos más grandes del béisbol moderno.
Lo que De La Cruz vale en el mercado
Para entender el número que podría estar sobre la mesa, basta con mirar los contratos recientes de campocortos de élite en la MLB. Francisco Lindor firmó por $341 millones. Corey Seager por $325 millones. Xander Bogaerts por $280 millones.
De La Cruz, con su combinación única de poder y velocidad — 10 jonrones y 8 bases robadas antes del partido 30 de la temporada, algo que solo Vladimir Guerrero había logrado antes — podría aspirar a superar esas cifras si llega a la agencia libre.
El amor por Cincinnati
Un factor que podría inclinar la balanza hacia los Rojos es el propio De La Cruz. El dominicano ha expresado públicamente su cariño por la ciudad y el equipo. Esa conexión emocional — rara en el béisbol moderno — es un activo que Cincinnati puede usar en la negociación.
La pregunta es si los Rojos están dispuestos a comprometer el tipo de dinero que Boras va a pedir. Y si De La Cruz está dispuesto a aceptar algo por debajo del máximo del mercado para quedarse en casa.
Los próximos meses, decisivos
La cena en el Jeff Ruby’s Steakhouse puede ser el inicio de algo histórico para el béisbol dominicano y para Cincinnati. O puede ser simplemente una buena comida entre agente y cliente.
Lo que está claro es que Elly De La Cruz es uno de los jugadores más valiosos del béisbol en este momento. Y que los Rojos saben que tienen una ventana para asegurarlo antes de que el mercado lo haga imposible.