Hay regresos que pasan desapercibidos. Y hay regresos que se graban en la memoria. El de Esteury Ruiz el 30 de abril fue, definitivamente, del segundo tipo.
El outfielder dominicano de los Marlins de Miami volvió a la acción después de más de un mes fuera por lesión, y lo hizo de la manera más cinematográfica posible: frente a los Dodgers de Los Ángeles, el equipo con el que celebró la Serie Mundial, en su propio estadio, con un jonrón que silenció a los presentes y encendió a los pocos que van al Marlins Park.
El regreso que nadie esperaba tan pronto
Ruiz había estado en la lista de lesionados desde principios de la temporada. Más de un mes sin jugar, sin ritmo, sin el calor de la competencia. Para un jugador cuyo mayor activo es la velocidad y la explosividad, ese tiempo fuera es especialmente duro. El cuerpo se puede mantener en forma, pero la sincronía entre ojo y bate, ese timing que separa a un bateador efectivo de uno que solo hace contacto, se oxida con la inactividad.
Por eso lo que hizo el 30 de abril no fue solo un jonrón. Fue una declaración de que el tiempo fuera no lo apagó.
Frente a los Dodgers, su casa anterior
El contexto hace todo en el béisbol. Y el contexto aquí era enorme.
Esteury Ruiz fue parte de los Dodgers de Los Ángeles, el equipo más poderoso y mediático de la última década. Con ellos levantó el trofeo de la Serie Mundial, vivió la gloria máxima que puede alcanzar un pelotero. Luego llegó el traspaso a Miami, un mercado más pequeño, un equipo en reconstrucción, un escenario muy distinto al de Los Ángeles.
Enfrentar a tu ex equipo siempre tiene una carga emocional particular. No importa cuánto digan los jugadores que “es un partido más”. No lo es. Y Ruiz lo demostró con sus actos.
El jonrón que lo dijo todo
En su primer turno al bate de regreso, Ruiz conectó el jonrón que le dio vida a los Marlins en la victoria ante los Dodgers. No fue un fly ball que rozó la cerca. Fue un batazo limpio, con autoridad, de los que no dejan dudas.
Además del cuadrangular, Ruiz sumó una base robada, otro recordatorio de que cuando está sano es uno de los jugadores más completos y peligrosos del roster de Miami. Poder y velocidad en el mismo paquete, algo que escasea en el béisbol moderno.
Los Marlins ganaron el partido y se llevaron la serie ante los Dodgers. Una serie que, en el papel, nadie esperaba que Miami ganara.
Miami tiene un jugador de vuelta
Los Marlins son un equipo joven, en proceso, con más preguntas que respuestas en este momento de la temporada. Pero el regreso de Ruiz es una inyección de energía real. Es un jugador que sabe ganar, que conoce lo que se siente estar en un equipo que compite por todo, y que puede transmitir esa mentalidad a un vestuario que todavía está aprendiendo.
El jonrón ante los Dodgers fue mucho más que un punto en el marcador. Fue Esteury Ruiz diciéndole al béisbol, a su ex equipo y a sus propios compañeros que está de vuelta. Y que llegó con ganas.