Las Estrellas Orientales han decidido apostar nuevamente por un jugador que conocen bien. El conjunto verde readquirió al inicialista y bateador designado Sandber Pimentel, procedente de los Toros del Este, en un cambio que envió al jardinero Rainer Núñez hacia el conjunto romanense. La operación fue informada este martes por las Estrellas mediante un despacho de prensa y representa el regreso de Pimentel a la organización donde comenzó su trayectoria profesional en la pelota dominicana.
Más que un simple movimiento entre equipos de la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (LIDOM), la transacción tiene una lectura clara: las Estrellas incorporan a un bateador zurdo que puede aportar poder y que ya conoce la organización, mientras entregan a un jugador de posición como Núñez.
Pimentel fue reclutado por las Estrellas en el sorteo de entrada de 2015 y permaneció con el club durante las primeras siete temporadas de su carrera, desde la campaña 2016-2017. Posteriormente se convirtió en agente libre y pasó a los Leones del Escogido, donde jugó entre 2023 y 2025, durante dos temporadas. En el torneo 2025-2026 volvió a cambiar de uniforme para actuar con los Toros del Este, su segunda experiencia con un equipo distinto a las Estrellas después de convertirse en agente libre.
Ahora regresa a San Pedro de Macorís con un perfil que podría ser útil dentro de una estructura ofensiva que necesite producción desde el lado izquierdo del plato.
Un bateador de poder que conoce el camino
El atractivo de Pimentel para las Estrellas está relacionado principalmente con su capacidad para conectar batazos de largo alcance. En la pelota dominicana todavía no ha tenido una temporada de cifras ofensivas particularmente elevadas en cuanto a cuadrangulares, pero sí registra tres campañas con tres jonrones, que constituyen su mayor cantidad en una temporada dentro del circuito local.
Dos de esas tres temporadas ocurrieron precisamente con las Estrellas, en 2021-2022 y 2022-2023, cuando desempeñó principalmente funciones de jugador suplente y bateador emergente.
Ese antecedente ayuda a entender qué podría buscar el equipo con su regreso. Pimentel no necesariamente tiene que ocupar un papel de jugador cotidiano para ser útil. Su condición de bateador zurdo de poder puede convertirlo en una alternativa para determinadas situaciones ofensivas, especialmente desde un rol de suplente o emergente, funciones que ya desempeñó con la organización.
Su producción histórica en LIDOM, sin embargo, muestra también el tamaño del desafío. En 146 partidos de serie regular, presenta una línea de .216 de promedio, nueve jonrones y 31 carreras impulsadas. En postemporada ha participado en 25 encuentros, con promedio de .237, un cuadrangular y siete carreras impulsadas.
En la campaña 2025-2026 con los Toros del Este, su participación estuvo limitada a 26 partidos, en los que bateó .176, sin jonrones y con tres carreras impulsadas. Son números modestos que forman parte de la evaluación que deberá hacer el conjunto verde, especialmente porque el jugador llega después de una temporada dominicana de producción ofensiva reducida.
El contraste con su rendimiento en México
La principal referencia reciente que puede generar expectativa alrededor de Pimentel está fuera de LIDOM.
El jugador, que cumplirá 32 años en septiembre, está actuando este año en la Liga Mexicana, donde presenta una línea de .273 de promedio, 21 jonrones y 75 carreras impulsadas. Ese rendimiento representa una diferencia considerable respecto a sus números del último torneo dominicano y coloca nuevamente sobre la mesa su capacidad para producir extrabases y carreras.
Además, su desempeño en México no se limita a la temporada actual. En 2025, Pimentel también tuvo una campaña productiva en ese circuito, con promedio de .324, 21 cuadrangulares y 87 carreras impulsadas.
La diferencia entre esos registros y los obtenidos durante su última participación en LIDOM es uno de los elementos más importantes para interpretar el movimiento de las Estrellas. El club no está adquiriendo únicamente al jugador que bateó .176 con los Toros en 2025-2026, sino también a un bateador que viene mostrando capacidad de producir poder y carreras en la Liga Mexicana.
Eso no garantiza que trasladará automáticamente esos números al béisbol dominicano, pero sí ofrece un elemento concreto para entender por qué su perfil puede resultar atractivo.
Un regreso con funciones conocidas
Pimentel también llega con la ventaja de conocer el entorno de las Estrellas. Allí desarrolló las primeras siete temporadas de su carrera profesional en LIDOM y tuvo algunos de sus mejores registros de poder dentro del circuito.
Su utilización como bateador emergente o jugador suplente podría volver a ser una posibilidad. La experiencia previa en ese tipo de función reduce la necesidad de pensar necesariamente en Pimentel como un jugador obligado a permanecer diariamente en la alineación.
La operación también plantea una interrogante sobre el papel que tendrá Rainer Núñez tras su llegada a los Toros del Este. El cambio es directo: Pimentel por Núñez, por lo que las Estrellas sacrifican a un jardinero para recuperar a un jugador cuya principal contribución esperada está vinculada con el bateo de poder desde la primera base o como designado.
En definitiva, las Estrellas están apostando por un elemento que ya conocen y que actualmente atraviesa un momento ofensivo mucho más productivo en México que el mostrado en su última temporada dominicana.
El reto será trasladar esa producción al contexto de LIDOM. Sus antecedentes indican que puede aportar poder, pero también que su rendimiento en la pelota local ha sido más discreto que en México. Por eso, el valor de esta readquisición no estará únicamente en los jonrones que pueda conectar, sino en cómo el equipo consiga utilizar sus características.
Con 10 temporadas de experiencia en LIDOM, un pasado ligado a las Estrellas y números recientes de 21 jonrones y 75 carreras impulsadas en México, Sandber Pimentel regresa a la organización con una nueva oportunidad. Esta vez, el equipo verde espera que su experiencia, su condición de bateador zurdo y su capacidad de poder se conviertan en herramientas útiles para la temporada que se aproxima.