Félix Bautista volvió a subir al montículo y dio uno de los pasos más importantes de su proceso de recuperación. El dominicano, conocido como “La Montaña”, inició el domingo una asignación de rehabilitación con Doble-A Chesapeake, en su primera aparición en un partido desde que sufrió una lesión en el hombro derecho el 20 de julio de 2025.
Para Bautista, el regreso tiene un significado especial después de atravesar un proceso de recuperación particularmente prolongado. El derecho de 31 años tuvo que someterse el 19 de agosto de 2025 a una cirugía para reparar un desgarro en el manguito rotador y otro desgarro en un tendón del hombro. Ahora, poco más de un año después de aquella lesión, comienza la fase que permitirá a los Orioles evaluar su preparación en situaciones reales de juego.
El propio lanzador dominicano aseguró que las sensaciones son positivas. “El cuerpo se siente maravilloso”, declaró Bautista, quien además explicó que hasta el momento no ha tenido contratiempos durante su recuperación.
La primera salida con Chesapeake representa, sin embargo, apenas el comienzo de la etapa final. Si la presentación transcurre satisfactoriamente, el plan contempla que Bautista se traslade a Triple-A Norfolk para continuar acumulando apariciones de rehabilitación durante la próxima semana.
Un regreso que requiere paciencia
La recuperación de Bautista ha sido especialmente exigente porque esta no es la primera vez que debe afrontar una ausencia prolongada por una lesión importante.
Antes del problema en el hombro, el relevista se perdió toda la temporada 2024 después de someterse a una cirugía Tommy John en octubre de 2023. Es decir, el dominicano ha atravesado dos procesos de rehabilitación de larga duración prácticamente consecutivos.
Bautista reconoció que la situación ha representado un desafío tanto físico como mental.
“Fue otro proceso muy difícil”, explicó, al señalar que la duración de la recuperación fue similar a la que tuvo que afrontar después de la cirugía Tommy John. Su estrategia, según sus propias palabras, fue mantenerse fuerte mentalmente, perseverar y tratar de salir adelante de la mejor manera posible.
Ese aspecto resulta particularmente importante en el caso de un lanzador cuyo valor depende de la capacidad de repetir movimientos explosivos con el brazo y mantener la consistencia de sus lanzamientos.
Por eso, Bautista no está concentrado todavía en recuperar una determinada velocidad. Su prioridad es regresar saludable y permanecer así.
“La verdad no me estoy enfocando en la velocidad en estos momentos”, explicó. Su objetivo inmediato es completar el proceso sin problemas para poder contribuir cuando finalmente vuelva a Baltimore.
Bautista ya demostró lo que puede aportar
La expectativa de los Orioles no es casual. Cuando está saludable, Bautista ha demostrado ser uno de los relevistas más dominantes de las Grandes Ligas.
El dominicano fue convocado al Juego de Estrellas de 2023, temporada en la que se convirtió en una de las figuras más importantes del bullpen de Baltimore y consiguió 33 salvamentos.
Después de perderse todo 2024, regresó a las Grandes Ligas en 2025 y registró efectividad de 2.60, 19 salvamentos y 34.2 entradas en 35 apariciones.
En sus primeras tres temporadas y un total de 104 partidos, Bautista acumula una efectividad de 2.01 y 67 salvamentos, cifras que explican por qué su regreso puede modificar considerablemente las opciones de Baltimore en las entradas finales.
Su presencia no solo representa la recuperación de un jugador importante, sino también la posibilidad de recuperar una pieza que había sido fundamental en la estructura del bullpen.
Del bullpen a los partidos de rehabilitación
El camino hacia esta primera aparición competitiva comenzó mucho antes.
Bautista realizó su proceso de rehabilitación en las instalaciones de los Orioles durante los entrenamientos de primavera en Sarasota, Florida. Durante el verano completó sesiones habituales de bullpen y posteriormente avanzó a una etapa más exigente: las prácticas de bateo en vivo.
Ese paso ocurrió el 4 de agosto, cuando comenzó a enfrentarse nuevamente a bateadores.
La asignación de rehabilitación supone ahora una transición fundamental: pasar de sesiones controladas y prácticas a la exigencia de un partido oficial, donde debe enfrentar situaciones competitivas, trabajar bajo presión y recuperar progresivamente el ritmo propio de las Grandes Ligas.
Por eso, aunque el inicio de esta etapa es una noticia alentadora, todavía no existe una fecha definitiva para su regreso con Baltimore.
¿Cuándo podría volver a los Orioles?
El calendario dependerá principalmente de cómo responda su brazo durante las próximas presentaciones.
Bautista probablemente necesitará varias apariciones de rehabilitación antes de estar preparado para regresar a las Grandes Ligas. La prioridad de los Orioles será comprobar que puede lanzar de manera consistente y que su hombro responde adecuadamente después de cada salida.
Aun así, el hecho de que ya esté compitiendo en las Ligas Menores hace que un regreso a mediados de septiembre sea una posibilidad realista, de acuerdo con el panorama presentado en el texto original.
Eso no significa que exista una fecha garantizada. El proceso puede modificarse dependiendo de las sensaciones del jugador y de las evaluaciones del cuerpo médico y técnico de Baltimore.
Baltimore necesita encontrar estabilidad en el cierre
El regreso de Bautista también llega en un momento en el que los Orioles han tenido que distribuir las responsabilidades del bullpen.
En ausencia de Ryan Helsley, Baltimore ha recurrido a diferentes brazos para cerrar los encuentros. Entre quienes han recibido oportunidades de salvamento aparecen el derecho Andrew Kittredge y el cubano Yennier Cano.
La eventual vuelta de Bautista podría modificar nuevamente esa distribución.
Por su historial, el dominicano tiene argumentos para recuperar el papel de cerrador. Sin embargo, después de una ausencia tan prolongada, lo más probable es que Baltimore avance con prudencia y determine progresivamente qué carga de trabajo puede asumir.
El objetivo no será simplemente conseguir que Bautista vuelva cuanto antes, sino conseguir que pueda permanecer en el montículo.
Después de perderse la temporada 2024 por una cirugía Tommy John y prácticamente todo el período posterior por la lesión del hombro, el camino de regreso ha sido largo. Su primera aparición con Chesapeake, por eso, representa mucho más que un simple partido de rehabilitación: es la primera prueba competitiva de una nueva etapa para uno de los relevistas más dominantes que ha tenido Baltimore en los últimos años.