Las oficinas de Queens respiran con alivio. El campocorto estrella de los Mets de Nueva York, Francisco Lindor, se encuentra en la recta final de su largo proceso de recuperación y su regreso al equipo grande es prácticamente un hecho para esta misma semana, luego de permanecer fuera de acción desde finales de abril debido a una distensión en la pantorrilla izquierda.

De acuerdo con el reporte del periodista Anthony DiComo de MLB.com, el boricua de 32 años está programado para disputar un juego de asignación de rehabilitación en las ligas menores este martes. Dependiendo de cómo responda físicamente su cuerpo tras el encuentro, la gerencia de los Mets maneja dos escenarios inmediatos para sacarlo de la lista de lesionados (IL):

  • Escenario A (Optimista): Si Lindor termina el partido sin molestias ni rigidez, los Mets podrían activarlo de inmediato para el compromiso del miércoles 24 de junio.
  • Escenario B (Precavido): En caso de que el cuerpo técnico prefiera otorgarle un día de descanso absoluto tras el esfuerzo en las menores, su regreso oficial a las Grandes Ligas se postergaría para el jueves 25 de junio.

Cualquiera que sea la decisión final, el cinco veces All-Star hará su reaparición en el Citi Field en medio de la actual serie de cuatro partidos que disputan los Mets frente a los Cachorros de Chicago, descartando los temores iniciales de que tuviese que esperar hasta el fin de semana para la serie ante los Filis de Filadelfia.

Un vacío difícil de llenar en el campocorto

La baja de Lindor ha representado un rompecabezas para el dirigente de los Mets. Durante sus casi dos meses de ausencia, la organización ha tenido que recostarse de los servicios del recientemente adquirido Bo Bichette para patrullar las paradas cortas, alternándose ocasionalmente con Zack Short en las postrimerías de los partidos.

Debido al percance físico, el veterano de 12 temporadas en las Mayores apenas ha podido ver acción en 24 partidos en lo que va de la campaña 2026. En sus 93 turnos oficiales al bate antes de ingresar a la enfermería, Lindor registraba una línea ofensiva discreta de .226 de promedio, con 21 imparables, 2 cuadrangulares y 5 carreras remolcadas, unos números que espera encender de inmediato una vez se vuelva a uniformar en la Gran Manzana.