Gerrit Cole volvió a demostrar por qué los New York Yankees lo consideran uno de los principales pilares de su rotación. El derecho lanzó seis entradas ante los Baltimore Orioles, ponchó a ocho bateadores y aprovechó la noche para superar a Roger Clemens en una de las listas históricas más importantes de la franquicia.

Cole llegó al encuentro con 1,007 ponches como Yankee, a pocos de alcanzar los 1,014 que Clemens consiguió durante su etapa con Nueva York. Al finalizar su actuación, el derecho había acumulado 1,015, suficiente para quedarse en solitario con el duodécimo puesto histórico de ponches de los Yankees.

El momento que selló el cambio en la lista llegó en el sexto episodio.

Primero, Cole ponchó a Jackson Holliday para igualar la cifra de Clemens. Poco después, volvió a dominar a Samuel Basallo y consiguió el ponche que le permitió superar definitivamente al siete veces ganador del Cy Young.

No fue solamente una noche estadísticamente importante.

Fue también una nueva muestra de la recuperación del as de Nueva York.

Cole encontró el control después del primer episodio

Los Orioles intentaron ponerlo en problemas desde temprano.

En la primera entrada, Cole permitió un sencillo de Pete Alonso y otorgó una base por bolas a Gunnar Henderson, colocando corredores en circulación. Sin embargo, respondió de la manera habitual en un lanzador de su categoría.

Ponchó a Samuel Basallo y consiguió que Christian Encarnacion-Strand conectara una línea hacia la tercera base para terminar con la amenaza.

A partir de ese momento, el derecho tomó el control.

Cole retiró a 11 bateadores consecutivos antes de que Dylan Beavers abriera la quinta entrada con un cuadrangular.

El jonrón interrumpió la racha, pero no modificó la actuación general del abridor de los Yankees.

Una noche de dominio desde el primer lanzamiento

Uno de los datos más llamativos de la presentación de Cole estuvo en la manera en que atacó a los bateadores desde el comienzo de cada turno.

El derecho lanzó strike en 22 de sus primeros 23 enfrentamientos, una tasa del 95.7 % con el primer lanzamiento.

Según los datos citados en el reporte, fue la mejor tasa de strikes en el primer lanzamiento de toda su carrera en un solo partido.

Ese tipo de eficiencia explica por qué pudo trabajar seis entradas con relativa comodidad y acumular ocho ponches.

Cole no necesitó esperar a tener dos strikes para comenzar a controlar los turnos. Atacó temprano, colocó la defensa en condiciones de trabajar y utilizó posteriormente sus lanzamientos secundarios para terminar los enfrentamientos.

Superar a Clemens tiene un significado especial

La marca de 1,015 ponches como Yankee coloca a Cole por encima de Clemens, quien terminó con 1,014 durante su paso por Nueva York.

La comparación tiene peso porque Clemens fue uno de los lanzadores más dominantes de su generación y dejó una etapa importante de su carrera en el Bronx.

Ahora Cole ocupa el duodécimo lugar histórico de la franquicia.

Y todavía tiene la posibilidad de seguir escalando.

La cantidad de ponches que pueda sumar en las próximas temporadas dependerá, naturalmente, de su salud, carga de trabajo y permanencia con los Yankees, pero el hecho de haber alcanzado a Clemens ya representa un capítulo relevante dentro de su etapa en Nueva York.

El contexto de la temporada hace el logro todavía más importante

La actuación llegó durante una excelente racha para Cole.

El derecho había permitido dos carreras limpias o menos en cada una de sus últimas cinco aperturas, una secuencia que comenzó el 28 de julio contra los Chicago White Sox.

Durante ese período acumula alrededor de 30 entradas y cinco carreras limpias, para una efectividad de 1.47.

Es precisamente el tipo de producción que los Yankees necesitan de su principal abridor cuando se aproxima la parte decisiva de la temporada.

Una rotación puede tener profundidad, pero los equipos que aspiran a competir en octubre necesitan que sus principales brazos sean capaces de asumir una mayor responsabilidad en los partidos importantes.

Cole está mostrando señales de estar recuperando esa versión.

Esta vez también recibió apoyo ofensivo

El trabajo del derecho estuvo acompañado por una ofensiva que finalmente produjo lo suficiente para darle margen.

José Caballero, Ben Rice y Heliot Ramos impulsaron carreras durante un tercer episodio de tres anotaciones.

Posteriormente, Luis García Jr. y Spencer Jones conectaron cuadrangulares en el sexto inning, aumentando la ventaja de Nueva York.

Ese respaldo fue importante porque permitió que Cole trabajara sin la presión de tener que convertir cada entrada en una situación perfecta.

El derecho ya había hecho su parte desde el montículo.

La ofensiva se encargó de completar el trabajo.

Un as que vuelve a encontrar su mejor versión

La relevancia de la noche no está únicamente en haber superado a Clemens.

También está en la tendencia que Cole está construyendo.

Un lanzador que domina desde el primer lanzamiento, limita el tráfico en las bases y consigue ponches con regularidad puede controlar el ritmo de un partido incluso cuando no está atravesando una jornada perfecta.

Eso fue exactamente lo que ocurrió ante Baltimore.

Cole tuvo que enfrentar una amenaza en el primer episodio y permitió un jonrón en el quinto, pero ambas situaciones fueron excepciones dentro de una actuación en la que mantuvo a los bateadores de los Orioles bajo control durante la mayor parte del encuentro.

La historia de los Yankees sigue sumando otro nombre

La franquicia de Nueva York ha tenido algunos de los lanzadores más importantes de la historia del béisbol.

En ese contexto, escalar hasta el duodécimo lugar de todos los tiempos en ponches no es un dato menor.

Cole todavía tiene camino por recorrer para acercarse a los líderes históricos de la organización, pero ya dejó atrás a un nombre que forma parte de una generación legendaria del pitcheo.

Y lo hizo mientras atraviesa una etapa en la que su rendimiento vuelve a acercarse al nivel que los Yankees esperan de él.

Los récords individuales, sin embargo, tienen un valor secundario para Nueva York.

El objetivo real es mucho más grande: llegar a la postemporada y competir por el campeonato.

Para lograrlo, necesitarán precisamente al Gerrit Cole que apareció en Baltimore.

Ocho ponches, seis entradas y 1,015 ponches como Yankee después: Roger Clemens ya quedó atrás y Cole continúa escribiendo su propia página en la historia del Bronx.