La camaradería y complicidad entre los peloteros venezolanos en las Grandes Ligas quedó una vez más evidente cuando Ildemaro Vargas, de los Nacionales de Washington, y Luis Arráez, de los Marlins de Miami.
Tanto Vargas como Arráez juegan en la segunda base. Este domingo en el encuentro de los Nacionales contra los Marlins, Vargas quiso hacerle una broma entre amigos a Arráez. Cuando terminó el primer episodio, Vargas dibujó un corazón en el terreno y le dejó un puñado de chiclets a Arráez.
Cuando el criollo de los Marlins va al terreno para afrontar la parte alta de la segunda entrada, ve los caramelos y los agarra todos. Sonríe y se los guarda en el bolsillo.