El regreso de Jhoan Durán a Minnesota tuvo un componente emocional que fue más allá de un simple partido de temporada regular. El relevista dominicano volvió a la ciudad donde comenzó su carrera en las Grandes Ligas, pero esta vez lo hizo vistiendo el uniforme de los Philadelphia Phillies, el equipo que adquirió sus servicios en la fecha límite de cambios de la temporada pasada.

Durán había esperado más de un año para regresar a Minnesota después de aquel traspaso. Finalmente, la oportunidad llegó el 13 de agosto, durante el encuentro de Field of Dreams en Dyersville, Iowa, aunque la serie posteriormente continuó en el Target Field de Minneapolis.

Los Twins fueron el equipo designado como local para ese partido y prepararon un video de homenaje para su antiguo cerrador antes del encuentro. El reconocimiento fue parte de un regreso que Durán esperaba con ilusión, pero que también tuvo un componente de tristeza.

“Es realmente bueno, realmente bueno estar de vuelta”, expresó el dominicano, según una publicación en X citada por el texto. Sin embargo, inmediatamente reconoció el otro lado de la experiencia: “Un poco triste también, porque estoy de este lado”.

La frase resume el cambio que representa para Durán volver al lugar donde se convirtió en jugador de Grandes Ligas, pero ahora como integrante del equipo visitante.

Minnesota fue el lugar donde comenzó su historia

Durán hizo su debut en las Grandes Ligas con los Twins en abril de 2022. Al año siguiente se convirtió en el cerrador de tiempo completo del equipo y comenzó a consolidarse como uno de los relevistas más importantes de la organización.

Durante su etapa en Minnesota registró 74 salvamentos, una cifra que lo coloca en el décimo lugar de la lista histórica de la franquicia.

Por eso, su regreso tenía un significado particular. No se trataba únicamente de enfrentarse a su antiguo equipo, sino de regresar a la organización que le dio la oportunidad de establecerse en las Grandes Ligas.

El propio Durán contó que cuando se publicó el calendario había comentado con su esposa que quería regresar a Minnesota y que esperaba con entusiasmo ese momento. Lo que probablemente no imaginaba era que lo haría desde el otro lado del terreno.

Un cambio que también benefició a los Phillies

Philadelphia adquirió a Durán en la fecha límite de cambios de la temporada pasada. Para conseguir al relevista, los Phillies enviaron a Minnesota al prospecto receptor Eduardo Tait y al lanzador derecho Mick Abel.

Tait, de 19 años, ha conectado 20 jonrones con Cedar Rapids, de Clase A Alta, mientras que Abel registra una efectividad de 3.98 en cuatro apariciones, tres de ellas como abridor, con los Twins.

Sin embargo, Abel sufrió una lesión que requirió cirugía artroscópica de codo en julio y se espera que se pierda el resto de la temporada.

Mientras los Twins continúan evaluando el desarrollo de las piezas recibidas en el cambio, Durán se ha convertido en una pieza importante del bullpen de Philadelphia.

Durán responde con rendimiento

El aspecto emocional del regreso no ha interferido con su rendimiento.

Antes del fin de semana, Durán presentaba una efectividad de 1.70, con 59 ponches en 42⅓ entradas y 25 salvamentos en 27 oportunidades.

Además, su trabajo durante agosto había sido particularmente consistente. De acuerdo con MLB Stats, el dominicano no permitió carreras en sus primeras siete apariciones del mes. En ese período lanzó siete entradas, permitió cinco hits y una base por bolas y consiguió seis ponches.

Uno de esos trabajos llegó precisamente contra Minnesota el jueves, cuando lanzó una entrada sin permitir carreras.

La producción explica por qué Philadelphia considera que Durán puede tener todavía un papel más importante durante el tramo decisivo de la temporada.

Los Phillies estudian ampliar su trabajo

El equipo incluso ha comenzado a contemplar la posibilidad de utilizarlo para conseguir más de tres outs por aparición conforme avance la temporada.

Según la información citada de The Philadelphia Inquirer, el manager Don Mattingly indicó que los Phillies ya han comenzado a preparar a sus relevistas ante esa posibilidad.

La eventual ampliación de su carga de trabajo sería una señal de la confianza que el equipo tiene en el dominicano, aunque también implicaría administrar cuidadosamente sus entradas y su recuperación.

Así, el regreso de Durán a Minnesota terminó reuniendo dos capítulos diferentes de su carrera: el recuerdo del cerrador que se convirtió en una pieza fundamental de los Twins y la realidad de un lanzador que ahora busca ayudar a Philadelphia en la parte más importante de la temporada.

Fue una vuelta esperada, reconocida por su antiguo equipo y celebrada por el público, pero también inevitablemente extraña para un jugador que todavía conserva una conexión evidente con el lugar donde comenzó a construir su carrera.