El negocio de las Grandes Ligas y las portadas de la edición digital en el patio se tiñeron de preocupación tras confirmarse una de las bajas médicas más sensibles para el contingente tricolor en el Big Show. El antesalista estelar de los Guardianes de Cleveland, José Ramírez, se sometió de forma exitosa a una cirugía este martes para remover el hueso ganchoso izquierdo fracturado, una intervención que lo mantendrá alejado de los terrenos de juego en un margen utilitario de 5 a 7 semanas, según el reporte oficial emitido por las oficinas de la MLB.
El procedimiento quirúrgico fue ejecutado en la localidad de Lehigh Valley, Pensilvania, por el reconocido especialista, el doctor Thomas Graham, quien transmitió un balance de total satisfacción a la directiva de la franquicia respecto a los resultados inmediatos de la operación. La lesión del nativo de Baní se registró el pasado sábado durante la quinta entrada del compromiso donde Cleveland doblegó 3-1 a los Tigres de Detroit sobre el parqué del Progressive Field.
Un guerrero que intentó desafiar el dolor en la duela
La fisonomía del percance táctico se originó cuando Ramírez, de 33 años de edad, realizó un swing forzado que culminó en un elevado de foul atrapado por el receptor de los Tigres, Dillon Dingler. A sabiendas de que las pizarras del equipo estaban contracorriente debido a que la plantilla jugaba con dos hombres menos en la banca por lesiones previas, “Enriquito” intentó esquivar el berrinche de la enfermería y saltar de nuevo al terreno.
El mánager de la escuadra, Stephen Vogt, desglosó con evidente admiración los indicadores de coraje mostrados por el dominicano antes de autorizar su salida definitiva:
-
“Intentó volver a salir. Sabía en qué posición estábamos y agarró su guante. Dijo: ‘Tal vez pueda al menos jugar a la defensa’, y no pudo apretar su guante. Quería volver a salir para ayudarnos a ganar ese juego y simplemente no pudo”, reveló el estratega.
Las estadísticas limpias de José Ramírez y los movimientos de roster
La ausencia del dominicano interrumpe de forma abrupta una de las rachas de consistencia física más respetables del torneo, ya que Ramírez había visto acción en las planillas oficiales de cada uno de los 72 encuentros disputados por los Guardianes en la presente campaña antes de ser inhabilitado formalmente el domingo por la mañana.
Los balances estadísticos que deja congelados en las pizarras se estructuran de la siguiente manera:
- Promedio de bateo: .239 AVG tras 268 turnos oficiales al bate
- Poder y producción: 10 cuadrangulares conectados y 33 vueltas remolcadas
- Velocidad en las almohadillas: 24 bases robadas en la temporada
- Indicadores avanzados: Un porcentaje de OPS registrado en .757
Para solventar esta crisis utilitaria en el cuadro interior, las oficinas de Cleveland activaron de la lista de lesionados de 60 días al jugador de cuadro venezolano Gabriel Arias. Para abrirle un carril reglamentario al sudamericano dentro de la plantilla de 40 jugadores, la gerencia tomó la fría decisión de dejar en libertad al jardinero dominicano George Valera. Los Guardianes tendrán que reestructurar sus esquemas a toda marcha para evitar una psicosis colectiva en los tableros de la División Central de la Liga Americana mientras esperan el regreso de su gran líder espiritual.