La baraja de lanzadores abridores de la República Dominicana en las Grandes Ligas sigue demostrando que cuenta con los recursos necesarios para tutearse ante cualquier artillería de la Gran Carpa. En el segundo compromiso de la serie divisional celebrado en el T-Mobile Park, el serpentinero derecho de los Angelinos de Los Ángeles, José Soriano, esculpió una soberbia presentación monticular al abanicar a nueve bateadores, aunque careció del respaldo ofensivo y el soporte del bullpen para evitar cargar con el descalabro ante los Marineros de Seattle con pizarra final de 8-3.
El nativo de Santo Domingo saltó a la colina de los disparos con la firme misión de enderezar el rumbo de la novena californiana y ratificó desde los primeros lanzamientos la potencia de su recta de cuatro costuras, la cual rozó las 98.4 mph de forma sostenida. Soriano se enfrascó en un imponente y quirúrgico duelo de pitcheo con el abridor de los locales, Bryan Woo, intercambiando argollas y colgando cinco espectaculares ceros consecutivos en la pizarra, congelando por completo a figuras de la talla de Julio Rodríguez y Randy Arozarena mediante una combinación destructiva de sinker y una indescifrable curva de nudillos.
El fatídico sexto episodio empaña una joya
La excelsa apertura del dominicano de 27 años de edad lamentablemente se descarriló al abrirse la parte baja del sexto capítulo. Tras haber realizado un gasto físico considerable, la fatiga comenzó a pasarle factura en la localización de sus envíos, permitiendo tres imparables consecutivos sin outs que congestionaron los senderos de Seattle. Con el rancho ardiendo y dos corredores en herencia, el mánager Ron Washington tomó la determinación de retirar al quisqueyano del encuentro para entregarle la pelota al relevista Chase Silseth.
Para infortuna del serpentinero caribeño, Silseth ingresó con la brújula descalibrada y fue incapaz de detener la hemorragia, permitiendo que las dos carreras de la cuenta del dominicano cruzaran el plato y desataran un demoledor rally de cinco anotaciones de los Marineros que rompió el juego por completo. Al término de la jornada, la línea estadística de Soriano quedó decretada en 5.0 entradas de labor, permitiendo 6 imparables, un boleto otorgado, tres carreras limpias y un espectacular registro de 9 ponches, estancando su récord personal en 8 victorias y 5 derrotas en la campaña 2026 de la MLB.
Solidez de cara a la recta final del verano
Pese al sabor amargo del revés en Washington, el balance global para el espigado derecho dominicano sigue consolidándolo como el auténtico as de la rotación de los Halos en este verano. Tras superar un turbulento mes de junio donde acumuló 28.2 entradas a lo largo de seis salidas exigentes, Soriano ha logrado estabilizar sus números periféricos en la élite de la Liga Americana, ostentando una efectividad de 3.42, un WHIP de 1.32 y una brillante cuota de 111 ponches frente a 49 pasaportes en exactamente 100 innings de labor profesional.
El búnker médico y el cuerpo técnico de los Angelinos confirmaron que el brazo de Soriano se encuentra libre de fatiga estructural, por lo que su próxima apertura proyectada se escenificará el próximo fin de semana en suelo hostil, cuando le toque abrir fuego en la carretera frente a los peligrosos Vigilantes de Texas.