Justo cuando los Mets de Nueva York más necesitaban a su estrella, Juan Soto no pudo responder al llamado.

El dominicano de $765 millones fue retirado a última hora de la alineación para el partido del domingo ante los Marlins de Miami — no por una lesión, sino por algo que nadie esperaba: fiebre y dolores corporales.

El mánager Carlos Mendoza fue directo:

“Ha estado luchando contra esto durante los últimos tres días y hoy llegó con fiebre y dolores corporales. No durmió mucho. Con suerte, se recuperará y tendremos al jugador para hoy.”

No es un caso aislado

Mendoza también reveló que la enfermedad de Soto no es un incidente aislado dentro del clubhouse:

“Hay mucha gente que ha estado lidiando con esto durante la última semana.”

Un virus que circula en el vestuario de los Mets — en el peor momento posible de la temporada.

El vacío que deja

Soto estaba programado para batear tercero como bateador designado. En su lugar, el jardinero novato A.J. Ewing bateará tercero y MJ Meléndez ocupará el puesto de bateador designado.

El contraste es brutal. Los Mets ya anotaron apenas una carrera y conectaron tres hits en cada uno de los dos primeros partidos de la serie ante Miami. Sin Soto — quien lleva 10 jonrones y OPS de .949 en lo que va de temporada — la alineación queda prácticamente sin dientes.

El hospital andante de los Mets

| Jugador | Situación |

Francisco Lindor | Fuera desde el 22 de abril |

Francisco Álvarez | Fuera |

Luis Robert Jr. | Fuera |

Jorge Polanco | Fuera |

Juan Soto | Enfermedad — fiebre y dolores |

Cinco de los jugadores más importantes del equipo fuera al mismo tiempo. Para un equipo con récord negativo que lucha por los playoffs, cada ausencia es un golpe que puede definir la temporada.

La pregunta que importa HOY

¿Estará Soto disponible para los próximos partidos? Mendoza no lo confirmó ni descartó. Lo que sí es claro: los Mets no pueden permitirse perder a Soto por más de un partido. Con 21-28 en el récord, el dominicano es literalmente la diferencia entre un equipo que sueña y uno que ya tiró la toalla.