La inconfundible y hostil identidad de la afición de los Phillies se hizo sentir con fuerza en el Citizens Bank Park, repartiendo abucheos históricos a Juan Soto y los Yankees, mientras coronaban a Cristopher Sánchez y Mike Trout.
Si algo quedó claro durante la celebración del Juego de Estrellas 2026, es que la fanaticada de Filadelfia no entiende de “partidos amistosos”. Conocidos en todo el universo deportivo por ser de los más apasionados y duros de los Estados Unidos, los seguidores de los Phillies asumieron un papel protagónico y transformaron el Citizens Bank Park en un auténtico hervidero de emociones, donde los peloteros dominicanos vivieron las dos caras de la moneda.
Las hostilidades de la afición local comenzaron desde el lunes en el Derby de Jonrones. El público de la “Ciudad del Amor Fraternal” no tuvo piedad ni con los niños encargados de fildear los batazos en los jardines, abucheándolos cada vez que se les caía una pelota. Incluso, cuando Jordan Walker se coronó campeón del Festival tras vencer de forma dramática al ídolo de la casa, Kyle Schwarber, la bola del jonrón ganador fue devuelta al terreno por los fanáticos en señal de un rotundo rechazo.
El “infierno” para Juan Soto y el Bronx; el cielo para Sánchez
Al llegar el martes de las presentaciones oficiales del Clásico de Mitad de Temporada, la grada pasó lista y dejó muy claro quiénes son sus enemigos jurados. Al tratarse de un rival directo de la División Este de la Liga Nacional, cualquier mención a los New York Mets generó un rechazo ensordecedor, al punto de que las mascotas Mr. y Mrs. Met recibieron una monumental silbatina.
En esa misma línea, el estelar jardinero quisqueyano Juan Soto fue el receptor de uno de los abucheos más estruendosos de la noche. La misma dosis de hostilidad recibieron sus compatriotas divisionales de los Bravos de Atlanta y la delegación completa de los New York Yankees, incluidos el MVP del juego Cody Bellinger y el inicialista Ben Rice.
Otro que no se salvó del rencor local fue el cubano Yordan Álvarez. La afición de los Phillies no olvida el doloroso cuadrangular de tres carreras que el toletero de los Astros de Houston les conectó en el sexto juego de la Serie Mundial 2022, el cual terminó costándoles el campeonato.
Por el contrario, la noche fue mágica para el abridor dominicano Cristopher Sánchez. El as de los Phillies desató una de las mayores ovaciones de la jornada al saltar al montículo frente a su gente. El único jugador ajeno al roster de Filadelfia que logró romper esa barrera y hacer retumbar el estadio con aplausos fue el histórico Mike Trout, debido a su cercanía natal al estar criado en Vineland, Nueva Jersey, a escasos 40 minutos del parque.
Para bien o para mal, la fanaticada de los Phillies demostró que su esencia no se diluye ni en los escenarios de gala, entregando un espectáculo de tribuna único que estuvo completamente a la altura del All-Star Game 2026.