En las Grandes Ligas se juega con el corazón, pero se gana con “grasa”, y eso es precisamente lo que puso el dominicano Junior Caminero este miércoles. Después de que los Rojos de Cincinnati humillaran a los Rays el día anterior con 12 carreras, el nativo de Santo Domingo salió al terreno con la encomienda de poner orden. ¡Y vaya si lo hizo!

Los Rays de Tampa Bay vencieron 6-1 a los Rojos, evitando la barrida y cortando una racha negativa que ya tenía a la gerencia con los nervios de punta. Pero la nota discordante, la que tiene a todos los dominicanos pegados al televisor, la puso Caminero con un swing que todavía están buscando en las gradas.

El manguerazo de Caminero: ¡Pura potencia!

En la tercera entrada, con el juego 3-0 a favor de Tampa, Junior Caminero se paró en la caja de bateo y le conectó un jonrón solitario a Brandon Williamson que dejó a todo el estadio en silencio. Pero no se quedó ahí; en el séptimo inning, el dominicano volvió a responder con el bate para remolcar su segunda carrera de la tarde.

Caminero no solo está bateando para los números, está bateando para ganar. Con su actuación, respaldó una joya de pitcheo de Nick Martínez, quien le lanzó ocho entradas de apenas una carrera a su exequipo, cobrándose la factura de su salida de Cincinnati.

Mientras los Rojos venían de ganar cinco seguidos, Caminero y los Rays les recordaron que en la División Este no se regala nada. Junto a un Yandy Díaz que se fue de 3-3, el dominicano fue la bujía que encendió un equipo que parecía apagado.

Con esta victoria, los Rays respiran y Cincinnati sufre su primer revés en seis juegos. Si Caminero sigue con esa “para” en el bate, prepárense, porque este muchacho no vino a pasear, vino a dominar la liga.