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Para muchos jugadores, ganar un campeonato es el culmen de una carrera, pero para Robel García, hacerlo con los Tigres del Licey tiene un significado diferente. “Ganar con el Licey es distinto,” afirma el infielder dominicano, quien ha tenido la fortuna de coronarse campeón con dos de las franquicias más importantes del béisbol dominicano: Águilas Cibaeñas y Tigres del Licey. Pero para él, el triunfo con el equipo azul tiene un sabor particular. En sus palabras, “es un orgullo que lleva otro nivel de emoción, algo que solo se entiende cuando se vive desde dentro”.
La Mística del Licey: Un Equipo que Marca la Diferencia
García no solo destaca el éxito deportivo, sino el vínculo emocional que se crea al formar parte de una organización con una historia tan rica y una fanaticada tan apasionada como la del Licey. “Ganar aquí no es lo mismo que en otros equipos. La afición te lo hace sentir. Sabes que estás representando algo mucho más grande que solo el equipo en el terreno”, comenta.
En un contexto donde la competencia en la Liga Dominicana de Béisbol (LIDOM) es feroz, la diferencia no solo la marcan los números o las estadísticas, sino la cultura organizacional que equipos como el Licey han creado a lo largo de décadas. “Hay algo en este equipo que te empuja a dar lo mejor de ti, a no conformarte. Y eso lo viví en carne propia el año pasado, cuando logramos ese campeonato”, afirma.
La Liga Venezolana: Un Trampolín hacia la Excelencia
Pero el éxito no llega por casualidad, y Robel García sabe que la preparación es clave. Viene de una temporada destacada en la Liga Mayor de Venezuela, donde batió un sólido .303 con siete jonrones y 24 carreras impulsadas. “El nivel en Venezuela es bastante competitivo. Jugar allá me ayudó a mantenerme en forma y listo para lo que viene en LIDOM. Fue una experiencia que me exigió adaptarme, pero también me preparó para enfrentar los desafíos que vienen”, explica.
El infielder no solo encontró competencia en la Liga Venezolana, sino también una similitud con su tierra natal, lo que hizo su transición más llevadera. “La comida es muy parecida a la dominicana, excepto por la cachapa”, bromea, pero detrás de esa anécdota ligera, se refleja un jugador que valora la capacidad de adaptarse a nuevas circunstancias y aprovechar cada oportunidad.
El Papel de los Jóvenes en el Equipo: Energía y Talento
Una de las claves del éxito del Licey en los últimos años, según García, es la combinación de experiencia y juventud en el equipo. Destaca especialmente la chispa que jóvenes promesas, como Cristian Hernández y Starlyn Caba, aportan al conjunto. “Esos muchachos tienen mucha energía, y eso es lo que necesitamos. Recuerdo cuando yo era joven y entraba a los campamentos lleno de ganas de impresionar a los veteranos. Esa energía es contagiosa y ayuda al equipo”, relata con entusiasmo.
Asimismo, el liderazgo del manager Gilbert, a quien describe como un joven con experiencia, juega un papel fundamental en mantener esa dinámica positiva. Para García, la juventud del entrenador le permite conectar mejor con los jugadores y transmitirles la pasión por el juego de una manera que motiva a todos en el equipo.
La Relación con la Fanaticada: El Alma del Licey
Si hay algo que Robel García no pierde de vista es la importancia de la fanaticada. “El apoyo de los fanáticos es vital. Sentimos su energía desde las gradas, y eso nos motiva a salir al terreno con la mentalidad de campeones”, asegura. El llamado a la afición es claro: “Que sigan apoyándonos. Venimos con la misma hambre de quedar campeones. Yo estaré listo para cada vez que me den una oportunidad”, enfatiza.
La relación entre el Licey y su afición es más que la simple dinámica entre un equipo y sus seguidores. Es un vínculo que se retroalimenta, donde cada victoria es celebrada como una conquista colectiva, y cada derrota, un desafío a superar juntos. García lo sabe bien y lo valora profundamente.
Un Futuro con Altas Expectativas
Con el regreso de García a las prácticas del Licey y la llegada de nuevos talentos, el equipo bicampeón se prepara para enfrentar una nueva temporada con grandes expectativas. El dominicano no oculta su ambición: “Queremos repetir como campeones, y estoy seguro de que tenemos el talento y la determinación para lograrlo”. La experiencia adquirida en Venezuela, junto con la energía de los jóvenes y el liderazgo dentro del equipo, forman la mezcla perfecta para buscar nuevamente la corona.
Para Robel García, la temporada que está por comenzar es una nueva oportunidad de demostrar que ganar con el Licey no solo es diferente, sino también una experiencia que se convierte en parte del legado personal y deportivo de cada jugador que pasa por la organización.