La temporada 2026 de la MLB tiene sus héroes inesperados — Munetaka Murakami con 15 jonrones, Bryce Elder como candidato al Cy Young, Ildemaro Vargas con su racha histórica. Pero también tiene sus decepciones. Jugadores con contratos millonarios y expectativas enormes que, con más de un mes de temporada, todavía no encuentran su mejor versión.

¿Es momento de preocuparse? Depende del caso.

1. Fernando Tatis Jr. — Padres de San Diego

Promedio: .248 | Jonrones: 0 en temporada regular

El caso más llamativo del béisbol en este momento. Tatis Jr. es el líder de las Grandes Ligas en batazos de alta velocidad — ningún bateador golpea la pelota con más fuerza — y sin embargo no tiene un solo jonrón en la temporada regular 2026. Su último cuadrangular fue en el Clásico Mundial, ante Venezuela.

La explicación está en los ángulos y la mala suerte: sus batazos están cayendo en los guantes o pegando en la parte alta de la cerca. Las métricas avanzadas — su xSLG es significativamente mayor que su slugging real — indican que el béisbol le debe resultados.

¿Hay que alarmarse? No. Cuando la pelota empiece a caer del lado correcto, vendrá una racha. La calidad del contacto ya está ahí.

2. Bo Bichette — Mets de Nueva York

Promedio: .226 | Jonrones: 2

Bichette llegó a los Mets con un contrato de 3 años y $126 millones y todavía no ha justificado esa inversión. Su velocidad de salida ha disminuido y su tasa de swings fallidos ha aumentado considerablemente — señales técnicas que preocupan más que el promedio en sí.

Sin embargo, las métricas avanzadas sugieren que hay un componente importante de mala suerte en sus números. Un ajuste técnico en su mecánica de bateo podría ser suficiente para verlo de vuelta en su mejor forma.

¿Hay que alarmarse? Todavía no. Pero si los números no mejoran en junio, las preguntas serán más difíciles de responder.

3. Steven Kwan — Guardianes de Cleveland

Promedio: por debajo de .210

Kwan es una máquina de contacto — uno de los bateadores más consistentes de la Liga Americana en los últimos años. Verlo luchar para mantener el promedio por encima de .210 es inusual y desconcertante.

La buena noticia es que los analistas no ven una caída irreversible. Un ajuste en su ángulo de lanzamiento y su posicionamiento en el plato podría ser la clave para que el Kwan de siempre regrese.

¿Hay que alarmarse? Moderadamente. No es una crisis, pero sí una señal de alerta que Cleveland debe monitorear.

4. Cal Raleigh — Marineros de Seattle

Promedio: .164

Este es el caso más preocupante de la lista. Raleigh tuvo una temporada anterior extraordinaria que lo convirtió en uno de los receptores más valorados de la liga. Pero con .164 de promedio a estas alturas de la temporada, la pregunta que nadie quiere hacer en Seattle ya está flotando en el ambiente: ¿fue aquella temporada un “chispazo” o el nivel real de Raleigh?

Su poder sigue presente — los jonrones llegan — pero su rendimiento general está en declive. A los 29 años, todavía tiene tiempo para revertir la tendencia, pero el margen se va achicando.

¿Hay que alarmarse? Sí, más que en los otros casos. Seattle necesita respuestas pronto.

5. Marcell Ozuna — Piratas de Pittsburgh

Promedio: .197 | Contrato: 1 año, $12 millones

Ozuna llega a Pittsburgh cargando las secuelas de una lesión de cadera sufrida en 2025, y los números lo reflejan. A los 35 años, su promedio de .197 y sus métricas en declive generan dudas reales sobre su capacidad para regresar a su mejor forma.

La nota positiva: su disciplina en el plato se mantiene — un indicador que sugiere que el problema es físico, no técnico. Y su reciente racha de buenos juegos — incluyendo el jonrón número 300 de su carrera — ofrece un rayo de esperanza.

¿Hay que alarmarse? Depende de las expectativas. Con un contrato de un año, los Piratas no perdieron mucho. Pero Ozuna necesita demostrar que todavía puede ser el bateador que fue.

La conclusión: el béisbol es largo

Más de un mes de temporada es suficiente para identificar tendencias, pero no para sentenciar carreras. El béisbol tiene 162 partidos por razón — los promedios se normalizan, la suerte se equilibra y los grandes jugadores suelen encontrar su camino.

Lo que sí está claro es que algunos de estos casos — especialmente Raleigh y Bichette — merecen atención. Y que Tatis Jr., a pesar de los ceros en la columna de jonrones, sigue siendo uno de los bateadores más peligrosos del béisbol cuando la pelota empiece a caer donde debe.