Si usted pensaba que el regreso de Trevor Bauer a los Estados Unidos iba a ser un paseo por el Malecón, se equivocó medio a medio. Tras años de “destierro” en Japón y México, el polémico lanzador debutó este miércoles en la Liga del Atlántico con los Long Island Ducks, y la verdad es que el resultado dejó mucho que desear para alguien que dice ser todavía un picher de nivel élite.
Poca velocidad y mucho “descontrol”
Bauer, que una vez fue el dueño y señor del picheo en la Liga Nacional, lució como un lanzador del montón en su primera salida. Apenas aguantó 4 entradas, donde le conectaron 5 hits y regaló 3 boletos que pesaron como un matrimonio obligado. Lo más preocupante para los scouts que estaban en el Fairfield Properties Ballpark fue que su recta no pasó de las 90-92 MPH, muy lejos de ese fuego que solía tirar cuando vestía la chaqueta de los Dodgers.
De sus 91 lanzamientos, 34 fueron bolas. ¡Un descontrol total! Aunque ponchó a ocho bateadores de liga independiente, la sensación en las gradas fue que a Bauer le “tomaron la placa” demasiado rápido. Para un tipo que ganó un Cy Young en 2020, permitir dos carreras limpias ante bateadores que están a un paso del retiro no es buena señal.
“No me dejan jugar sin razón”: La queja de Bauer
Tras el partido, Bauer no perdió la oportunidad de lanzar fuego contra la oficina de la MLB. “Quiero disfrutar jugando en mi país, porque no me lo han permitido por años sin ninguna buena razón”, soltó el derecho con un tono de amargura que ya es su marca personal.
Recordemos que Bauer fue sacado de las Mayores en 2021 tras graves acusaciones de agresión sexual, y aunque ha intentado limpiar su nombre, las puertas de los 30 equipos siguen cerradas con triple candado.
¿Volverá a las Grandes Ligas?
En los colmados de RD, donde se sabe de pelota más que en Cooperstown, la pregunta es obligatoria: ¿Tiene Bauer el nivel para volver al “Big Show” o ya es un pelotero de exhibición? Si no puede dominar en una liga independiente de Nueva York, difícilmente un equipo de Grandes Ligas se arriesgue a contratar a un jugador que trae más drama que una novela de las siete.
Por ahora, Bauer seguirá con los “Patos” de Long Island, esperando que el teléfono suene. Pero si sigue tirando a 90 millas, lo único que va a conseguir es una oferta para lanzar en la liga invernal… ¡y cuidado si le dan también!