Chicago venció 7-1 a los Rangers y se convierte en el quinto equipo en la historia de MLB en lograr dos rachas de 10 victorias antes del partido número 40. Los Dodgers de Brooklyn de 1955 fueron los últimos en hacerlo.

Los Cubs de Chicago no paran. Este viernes, con una victoria 7-1 sobre los Rangers de Texas, el equipo del Wrigley Field completó su segunda racha de 10 victorias consecutivas de la temporada — igualando una hazaña que no se veía en las Grandes Ligas desde que los Dodgers de Brooklyn lo lograron en 1955.

Según Sportradar, Chicago es ahora el quinto equipo en la historia de MLB en producir dos rachas de 10 victorias antes del partido número 40 de una temporada, uniéndose a una lista exclusiva que incluye a los Cardenales de San Luis de 1941 y los propios Dodgers de 1955.

Los números que definen una temporada histórica

Con récord de 27-12, los Cubs han ganado 20 de sus últimos 23 partidos, con solo una racha de tres derrotas separando sus dos rachas de doble dígito. Es la primera vez desde 1935 que Chicago produce dos rachas de 10 victorias en una sola temporada. Históricamente, los North Siders solo han superado esta marca una vez: en 1906, cuando registraron cuatro rachas de ese tipo.

Los protagonistas de la noche

Ian Happ fue la figura ofensiva del partido. El jardinero extendió su racha de embasarse a 29 partidos consecutivos — la más larga de un jugador de los Cubs desde que Bryan LaHair llegó a base en 30 juegos seguidos en 2012. Happ abrió el marcador con un sencillo productor en el primer inning y luego anotó en el tercero tras recibir una base por bolas.

Su racha de 29 juegos solo es superada actualmente por la de Nick Kurtz de los Atléticos, con 31 partidos consecutivos llegando a base — el mejor registro activo de la liga.

Seiya Suzuki añadió un jonrón de dos carreras — el séptimo de su temporada — y Michael Busch cerró la ofensiva con un doble de tres carreras en el séptimo inning para estirar la ventaja.

El pitcheo, impecable

En el montículo, los Cubs fueron igual de dominantes. Ben Brown — que transicionó del bullpen al rol de abridor por la lesión de Matthew Boyd — lanzó cuatro entradas sin hits, con tres ponches y una base por bolas. Javier Assad se llevó la victoria con 3.2 entradas sin carreras y apenas un hit permitido. Tres relevistas adicionales completaron la faena, limitando a Texas a solo dos hits en todo el partido.

La única carrera de los Rangers llegó en el quinto inning por un sencillo productor de Justin Foscue — el primer hit del partido para Texas.

El contexto: una División Central que se inclina hacia Chicago

Con este resultado, los Cubs se consolidan como el equipo dominante de la División Central de la Liga Nacional. Texas, por su parte, ha perdido ocho de sus últimos once partidos — una caída libre que contrasta brutalmente con el momento de Chicago.

Los Cubs están jugando el mejor béisbol de la liga en este momento. Y con una racha histórica que los coloca en compañía de los Dodgers de Brooklyn de 1955, la temporada 2026 en el Wrigley Field ya tiene sabor a algo especial.