La temporada de las Grandes Ligas avanza y las alarmas de una profunda reestructuración financiera se han encendido en las oficinas de los Gigantes de San Francisco. Con una amarga marca negativa de 29 victorias y 43 derrotas —el segundo peor récord de todo el Viejo Circuito—, la gerencia se ha visto obligada a asumir el rol de vendedor antes de la fecha límite de traspasos, colocando en la lista de peloteros disponibles al estelar infielder quisqueyano Rafael Devers.

El caso de Devers es el que más ha sacudido las plataformas de análisis debido al tremendo peso económico que representa para las planillas del club. El jugador de 29 años llegó a la franquicia cargando con el mega acuerdo de 10 temporadas y 313.5 millones de dólares que se extiende originalmente hasta el año 2033 (pactado inicialmente en Boston). La directiva de los Gigantes ha comenzado a explorar de forma inminente conversaciones con otras organizaciones de Las Mayores para salir de este compromiso salarial y aliviar la carga perimetral de sus nóminas.

Un desplome en la producción en California

La apuesta inicial de San Francisco con el nativo de Sánchez no ha rendido los dividendos utilitarios que se proyectaban en los tableros de la Costa Oeste. Tras completar un trayecto equivalente a un año completo de acción regular en su nuevo feudo, los indicadores de “Carita” han entrado en un severo bache contracorriente:

  • Rendimiento al bate: Su producción ofensiva se ha desplomado a un discreto promedio de .235 AVG.
  • Cuadrangulares: Acumula 29 jonrones en las pizarras de la franquicia.
  • Ponches registrados: Ha sufrido un total de 209 ponches en un tramo de 162 partidos disputados hasta este martes.

De acuerdo con los reportes de The Athletic, la directiva aún mantiene cierta cautela en los despachos y no ha jalado el gatillo de forma definitiva. Sin embargo, los analistas del foro coinciden en que, de no registrarse una racha ganadora milagrosa en los próximos días, los Gigantes iniciarán el proceso de traspaso para deshacerse del costoso contrato de Devers y reestructurar sus esquemas de cara al futuro de la franquicia.