Los Gigantes de San Francisco vivieron un jueves negro en Filadelfia que los mandó directo a los libros de récords negativos. Por primera vez desde el 15 de julio de 1956, la franquicia perdió los dos juegos de una doble cartelera siendo dejados en el terreno (“walk-off”). Ni en los tiempos de las canicas se veía un colapso tan feo.

Juego 1: El primer tablazo al corazón

La jornada empezó mal con una derrota 3-2. Ryan Walker no pudo aguantar la ventaja y permitió un triple de Bryson Stott que empató las acciones, cargando con su segundo salvamento desperdiciado del año. Los Filis, que venían de perder 11 de sus últimos 12 juegos y de botar a su manager, encontraron en los Gigantes el “remedio” perfecto para sus males.

Juego 2: Extra innings y errores costosos

En el segundo choque, la historia fue aún más cruel. Los Gigantes cayeron 6-5 en entradas extras. Aunque Luis Arráez empató el juego en el sexto y Jung Hoo Lee puso a San Francisco arriba en el noveno, el bullpen volvió a fallar.

  • El dato negativo: Adrian Houser sigue siendo un desastre, permitiendo dos jonrones en el mismo primer inning (uno de Kyle Schwarber de 446 pies). Su efectividad subió a un espantoso 7.12.

El pecado en la tercera base

El momento que tiene a los fanáticos de San Francisco “echando chispas” fue en el décimo inning. Con el corredor automático en base, el coach de tercera, Hector Borg, decidió aguantar a Drew Gilbert en la antesala tras un hit de Heliot Ramos. La jugada pedía agresividad, pero el miedo ganó. Luego, Matt Chapman se ponchó por octava vez en sus últimos 13 turnos y Arráez falló, dejando la mesa servida para que Alec Bohm sentenciara a los Gigantes con un elevado de sacrificio.

¿Qué sigue para los de la Bahía?

Con récord de 13-18, los Gigantes ahora viajan a Tampa para enfrentar a los Rays este viernes. El zurdo Robbie Ray (2-3, 2.70) tendrá la difícil misión de detener la hemorragia contra Shane McClanahan. Si el pitcheo no endereza y el corrido de bases sigue siendo de “pequeñas ligas”, la temporada 2026 se les va a ir de las manos antes de que llegue junio.

¿Ustedes creen que fue culpa del coach de tercera por aguantar al corredor o Chapman tiene que empezar a chocar la bola ya? ¿Se le está saliendo de las manos el equipo a los Gigantes tan temprano?