Mientras el debate sobre la construcción de un nuevo estadio en República Dominicana sigue en el aire sin fecha de ejecución, los Tigres del Licey decidieron no esperar. El club azul avanza con pasos concretos y revolucionarios en el Estadio Quisqueya Juan Marichal, anunciando una transformación que cambiará la experiencia del fanático en el parque más histórico del béisbol dominicano.
El presidente de los azules, Miguel Guerra, visitó el Listín Diario para revelar los detalles de un proyecto que ya está en marcha y que estará listo en dos meses.
El plan: bulpen detrás de los jardines y 200 asientos VIP
La transformación tiene dos ejes principales:
1. El bulpen se muda al left center
El área donde estaba el bulpen del Licey será convertida en 200 nuevos asientos VIP, acorchados con categoría premium. El nuevo bulpen quedará ubicado en la zona del left center, contará con puerta de ingreso directo al terreno y una pared de plástico transparente — al estilo de los estadios de MLB — para que los lanzadores puedan ver el partido completo mientras se calientan.
2. Bar restaurante abierto a todo público
Delante de la zona de los bleachers se instalará un bar restaurante con capacidad para unas 100 personas sentadas en mesas, más espacios adicionales para ver el juego de pie. La clave del concepto, según Guerra, es la accesibilidad:
“Tanto el restaurante como el bar estarán abiertos a todo público, incluyendo la ampliación o bleachers, los palcos y las preferencias. Es decir, los fanáticos de palcos o las gradas tradicionales podrán cruzar sin problema a disfrutar el lugar.”
Las mesas estarán detrás de los asientos, lo que elimina la necesidad de ir a un espacio interior cerrado — una ventaja significativa frente a la experiencia actual de los palcos y gradas centrales.
La inversión: US$350 mil de los propios fondos del Licey
El costo total del proyecto ronda los US$350 mil dólares — poco más de 20 millones de pesos dominicanos. Y el dinero sale de las arcas del propio club, con algún financiamiento adicional.
“Es correcto, Licey pone el dinero, de sus propios fondos y algún financiamiento, pero esperamos tener un retorno en un par de años a más tardar”, explicó Guerra.
La idea es que el área de asientos VIP sea adquirida por alguna corporación para beneficio de sus clientes, lo que generaría un retorno de inversión relativamente rápido para el club.
La iniciativa fue presentada y aprobada por el Patronato que administra el Estadio Quisqueya — organismo que incluye a Licey, Escogido, representantes de LIDOM, el Comisionado de Béisbol y el Ministerio de Deportes, entre otros.
¿Y el Escogido?
Guerra reveló que la propuesta fue también presentada a los Leones del Escogido para que replicaran el modelo en su área del estadio. La respuesta, por ahora, es silencio:
“Todavía no han respondido. Ellos estudian el caso y ojalá se incorporen a la idea. Será de beneficio para todos.”
El nuevo estadio: ¿en 5, 6 o 7 años?
La Comisión Consultiva presidida por el abogado Jorge Subero Isa ya emitió su recomendación: el Quisqueya debe ser demolido y reemplazado por un estadio moderno con capacidad para 20 mil fanáticos. La inversión estimada para ese proyecto ronda entre los 40 y 50 millones de dólares.
Pero no hay fecha. Y Guerra lo sabe.
“Nos corremos el riesgo, pues para cuando eso suceda ya la inversión estará recuperada. Es para beneficiar al fanático”, dijo el presidente azul, calculando que el nuevo estadio podría tardar entre 5 y 7 años en materializarse — tiempo más que suficiente para recuperar lo invertido.
Una apuesta por el fanático
Lo que está haciendo el Licey es apostar por la experiencia del fanático en el presente, sin esperar soluciones futuras que no tienen fecha. Un bar restaurante abierto a todos, asientos VIP con vista al terreno y un bulpen moderno con pared transparente son mejoras concretas que elevan el estándar del béisbol dominicano hoy.
Los trabajos ya están en marcha. En dos meses, el Quisqueya tendrá una cara nueva.