¡Volvió el favorito de la casa, pero no fue suficiente! El rugido del público en Los Ángeles fue distinto este miércoles. Tras un mes de ausencia por una lesión en el oblicuo, Austin Reaves finalmente recibió el alta médica y saltó a la duela para su debut en los Playoffs 2026. Sin embargo, la fiesta no fue completa: los Rockets de Houston arruinaron el regreso al imponerse 99-93, obligando a la serie a viajar de vuelta a Texas para un sexto partido.
Reaves, visiblemente conmovido por volver a la acción, no ocultó que la inactividad fue un golpe emocional difícil de procesar durante las últimas cuatro semanas.
Un regreso con piel de gallina: “Cuando te quitan lo que amas”
Para Reaves, el Juego 5 fue mucho más que un partido de baloncesto; fue el fin de un exilio forzado.
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El sentimiento: “Mientras corría hacia la cancha por primera vez en mucho tiempo, sentí esos escalofríos por la atmósfera y la multitud”, confesó Reaves tras el encuentro. “Creo que es porque cuando algo que amas te es arrebatado por cuatro semanas por una lesión, y luego te lanzan al fuego en un juego como este… no lo querría de otra manera”.
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La autocrítica: A pesar de su entusiasmo, Reaves admitió que la falta de ritmo fue evidente: “Me molesta que no hayamos podido terminar esto esta noche en nuestra casa, pero tendremos otra oportunidad el viernes”.
Los números: ¿Cómo afectó la inactividad a Reaves?
Aunque no tuvo restricción de minutos y jugó un total de 34, las estadísticas reflejaron que todavía está buscando “sus piernas” de juego:
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Puntos: 22 (gran parte desde la línea de libres y en ráfagas).
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Efectividad: Tiró un frío 4 de 16 de campo y apenas 2 de 8 en triples.
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El aporte: A pesar de la mala puntería, demostró ser el manejador de balón secundario que tanto necesitaban LeBron y AD para crear juego y presionar a la defensa de Houston.
Todo o nada en Houston
Con la serie ahora 3-2 a favor de los angelinos, el panorama se ha vuelto gris. Los Lakers necesitan que Reaves recupere su toque de larga distancia para el viernes, ya que los Rockets han demostrado que no se darán por vencidos fácilmente. El equipo viajará a Houston con la misión de evitar convertirse en la noticia del año por las razones equivocadas.
¿Cree usted que Austin Reaves logrará sacudirse el “óxido” de la lesión a tiempo para sentenciar la serie el viernes, o su falta de ritmo seguirá siendo un punto débil que Houston aprovechará?