Hoy el diamante no brilla igual. Se nos ha ido un grande, un tipo que cuando se paraba en la caja de bateo ponía a temblar a los lanzadores con un swing elegante y una frialdad de acero. Los Los Angeles Angels confirmaron este viernes la trágica noticia del fallecimiento de Garret Anderson a la temprana edad de 53 años.

Para los que crecieron viendo béisbol a principios de los 2000, el nombre de Garret Anderson es sinónimo de respeto. Fue la bujía de aquel equipo de 2002 que logró lo imposible: ganar la Serie Mundial, la única que tiene la franquicia en sus vitrinas. Hoy, la actual superestrella del equipo, Mike Trout, no pudo ocultar su dolor y soltó un mensaje en sus redes sociales que ha puesto a llorar a todo Anaheim y a los fanáticos dominicanos que siguen el equipo.

“Nos inspiró a todos”: Las palabras de Mike Trout

“Garret Anderson fue una parte inmensa de la historia de los Angels e inspiró a muchos de nosotros que vestimos este uniforme. Mantengo a su familia en mis pensamientos y oraciones”, escribió Trout. ¡Fuerte! Ver al mejor jugador de esta generación rendirse ante los pies de una leyenda nos recuerda que, antes de los contratos de 400 millones, hubo guerreros que jugaban por la gloria pura.

Pero no fue el único. Su compañero de mil batallas en el 2002, Tim Salmon, también se despidió con un mensaje cargado de fe, citando la Biblia y asegurando que se reencontrarán en el cielo. La química de aquel equipo campeón sigue viva, incluso en la tragedia.

¿Por qué Garret Anderson era un fenómeno?

En la República Dominicana sabemos lo que es un buen bateador, y Anderson era un maestro. Se retiró con un promedio de por vida de .293 y en aquel año mágico de 2002, fue cuarto en la votación para el MVP. ¡Imagínense! Pegó 56 dobles esa temporada, una cifra que hoy en día parece de videojuego. Era un “hacedor de carreras” natural, un tipo que no buscaba el sonido de las redes sociales, sino el sonido del madero chocando con la bola.

Homenaje a la altura de un inmortal

Los Angels han anunciado que, por lo que queda de la temporada 2026, llevarán un parche conmemorativo en sus uniformes. Además, para el juego de esta noche contra los Padres de San Diego, se guardará un minuto de silencio y se proyectará un video con sus mejores momentos.

La partida de Anderson nos deja un vacío, pero su legado como miembro del Salón de la Fama de los Angels es intocable. ¡Paz a sus restos y que en el cielo siga pegando líneas entre dos!