Los Arizona Diamondbacks recibieron un nuevo golpe en medio de su lucha por mantenerse en la pelea por la postemporada. Nolan Arenado abandonó el domingo el partido contra los Atlanta Braves debido a molestias en el costado izquierdo, una situación que podría obligar al equipo a reorganizar su cuadro interior en un momento particularmente delicado de la temporada.

Arenado salió después de batear un rodado hacia la tercera base con dos outs en la cuarta entrada. La jugada terminó con Austin Riley realizando una gran intervención defensiva y lanzando hacia la inicial, pero Arenado pareció reducir la velocidad durante su carrera.

Después de llegar a primera mostró gestos de dolor y fue sustituido por Ildemaro Vargas para la parte baja del episodio.

El propio Arenado explicó posteriormente que había sentido algo mientras se colocaba la protección para la pierna antes de su turno. Más adelante describió la molestia como un problema intercostal y reconoció que estaba preocupado porque nunca había experimentado una lesión de ese tipo.

Por ahora, Arizona no lo ha colocado en la lista de lesionados. Sin embargo, el jugador señaló que probablemente será sometido a una resonancia magnética en Boston antes de que la organización determine cómo proceder.

El momento de la lesión aumenta la preocupación

La situación resulta especialmente incómoda porque Arenado acababa de protagonizar una de sus mejores actuaciones ofensivas recientes.

El sábado, en la victoria 10-3 sobre Atlanta, conectó dos cuadrangulares y alcanzó los 20 jonrones por novena ocasión en sus 14 temporadas en las Grandes Ligas.

La cifra también tiene un significado particular después de que el veterano conectara apenas 28 jonrones combinados durante 2024 y 2025. Su producción de poder había vuelto a convertirse en un elemento importante de la ofensiva de Arizona.

En 118 partidos y 458 apariciones al plato esta temporada, Arenado batea para .241/.321/.443, con 20 jonrones, 62 carreras impulsadas y un OPS de .764. Su wRC+ de 109 indica que, pese a no estar produciendo a niveles extraordinarios, ha sido un bateador ligeramente superior al promedio de la liga.

Además, acumula 2.2 victorias sobre reemplazo según fWAR, una muestra de que su aporte no se limita a los números ofensivos.

Arizona tiene alternativas, pero ninguna elimina el problema

Si la molestia obliga a Arenado a perder tiempo, los Diamondbacks ya cuentan con una posible solución interna en Vargas.

El jugador ha desempeñado múltiples posiciones durante la temporada y recientemente volvió a mostrar poder, conectando jonrones en partidos consecutivos por segunda ocasión en su carrera. Incluso había pasado 73 encuentros sin sacar la pelota del parque antes de conectar un cuadrangular de tres carreras el sábado.

Tim Tawa también podría asumir parte de las responsabilidades en tercera base si Arenado termina entrando en la lista de lesionados.

Arizona, además, espera el regreso de Jordan Lawlar, quien se encuentra avanzando en su recuperación mediante una asignación de rehabilitación en Doble-A Amarillo después de permanecer en la lista de lesionados por 60 días.

Pero la existencia de alternativas no significa que la ausencia de Arenado sea sencilla de compensar.

A esta altura de la temporada, los Diamondbacks necesitan profundidad, experiencia y producción ofensiva. Arenado aporta las tres cosas, además de ser uno de los jugadores más reconocidos de su generación.

Por eso, más que el diagnóstico inicial, el dato verdaderamente importante será el resultado de la resonancia.

Arizona todavía no ha colocado a Arenado en la lista de lesionados, por lo que cualquier conclusión sobre la duración de su ausencia sería prematura. Sin embargo, que el propio jugador admita estar preocupado y que vaya a someterse a estudios convierte su situación en uno de los asuntos a seguir de cerca para los Diamondbacks en los próximos días.

Y el momento no podría ser más inoportuno: cuando Arizona intenta mantenerse con vida en la carrera por los playoffs, la salud de uno de sus principales bateadores acaba de convertirse en una incógnita.