El regreso de Shohei Ohtani al montículo comienza a tomar forma, pero los Dodgers de Los Ángeles mantienen una postura prudente. El astro japonés ha dado pasos positivos en su recuperación y, de acuerdo con la actualización más reciente citada por MLB.com, existe la posibilidad de que vuelva a lanzar durante septiembre.
La evolución resulta especialmente importante porque Ohtani no solamente es uno de los principales bateadores de los Dodgers, sino también una pieza que puede transformar la rotación cuando está disponible para cumplir su doble función. Sin embargo, el equipo no parece dispuesto a acelerar el proceso únicamente para recuperar sus servicios como lanzador.
Ohtani ha estado lidiando con una inflamación en la rodilla izquierda y molestias en el bíceps derecho, problemas que han obligado a modificar cuidadosamente su calendario. Su última aparición como pitcher ocurrió el 3 de julio contra los Padres de San Diego. Posteriormente, después de una sesión de bullpen en Filadelfia, los Dodgers decidieron detener nuevamente su actividad como lanzador.
Ahora el panorama es diferente. Ohtani continuó realizando lanzamientos de rutina, conocidos como playing catch, los días 10 y 11 de agosto en el Dodger Stadium. El hecho de que haya podido completar esas sesiones representa un avance dentro de su recuperación y, según la información disponible, el japonés se ha sentido bien mientras vuelve progresivamente a lanzar.
El propio jugador ha evitado poner una fecha rígida sobre su regreso. Ohtani explicó que su condición mejora día tras día, pero reconoció que todavía es complicado establecer exactamente cómo será el calendario. Su prioridad, según sus propias palabras, es avanzar correctamente antes que apresurar el proceso.
Un regreso que puede ser un refuerzo adicional
La situación de los Dodgers permite entender por qué el equipo puede permitirse cierta paciencia.
Los Ángeles reforzó su rotación antes de la fecha límite de cambios y, además, recibió nuevamente a Blake Snell, quien regresó a la rotación el martes. Actualmente, el grupo de abridores incluye a Tarik Skubal, Yoshinobu Yamamoto, Snell y Justin Wrobleski, mientras que Roki Sasaki y Kris Bubic también forman parte de las alternativas disponibles para el cuerpo de lanzadores.
Por eso, el eventual regreso de Ohtani puede interpretarse más como un refuerzo adicional que como una necesidad inmediata para mantener competitiva la rotación.
El manager Dave Roberts ha dejado clara esa perspectiva. Para el dirigente, cualquier cantidad de entradas que Ohtani pueda aportar será considerada un beneficio adicional debido a su condición de jugador de dos vías. No importa si inicialmente puede lanzar una entrada, dos o tres: la prioridad es que pueda hacerlo de manera segura.
Ese enfoque tiene sentido especialmente cuando se observa la posición de los Dodgers en la clasificación. El equipo presenta récord de 72-48 y mantiene una ventaja de 8.5 juegos sobre los Diamondbacks de Arizona y los Padres de San Diego en la División Oeste de la Liga Nacional.
Con esa diferencia, Los Ángeles no necesita convertir el regreso de Ohtani en una carrera contra el calendario.
La paciencia puede ser la mejor estrategia
El verdadero valor de Ohtani no está únicamente en las entradas que pueda lanzar durante la temporada regular. Su capacidad para contribuir como bateador y lanzador convierte cada posible participación en una pieza estratégica para los Dodgers, especialmente pensando en octubre.
Por eso, la posibilidad de un retorno en septiembre resulta significativa. No necesariamente porque Ohtani vaya a regresar inmediatamente como un abridor convencional con una carga completa de trabajo, sino porque podría comenzar a construir progresivamente su capacidad para lanzar nuevamente.
El propio Roberts ha señalado que no está demasiado preocupado por el calendario exacto. Esa postura permite imaginar un regreso gradual, en el que las primeras apariciones podrían tener una cantidad limitada de entradas y aumentar dependiendo de cómo responda su cuerpo.
Para los Dodgers, el objetivo es mucho mayor que ganar unas cuantas entradas en agosto. El equipo tiene una ventaja considerable en su división y aspira a competir nuevamente por el campeonato. En ese contexto, preservar a Ohtani puede ser más importante que recuperarlo apresuradamente.
La incógnita, entonces, ya no parece ser solamente si Ohtani volverá a lanzar, sino cuándo estará realmente preparado para hacerlo sin restricciones importantes.
Por ahora, septiembre aparece como una ventana posible. Las sesiones de playing catch de los días 10 y 11 de agosto representan un paso adelante, pero todavía forman parte de un proceso que los Dodgers quieren controlar cuidadosamente.
Y mientras Los Ángeles mantiene el liderazgo del Oeste con marca de 72-48, Ohtani tiene algo que muchos jugadores lesionados no poseen: el lujo de poder esperar. Si su recuperación continúa avanzando correctamente, los Dodgers podrían recibir en septiembre algo más que un lanzador de regreso. Podrían recuperar una de las armas más singulares del béisbol para el tramo más importante del año.