La pregunta que nadie en Los Ángeles quería hacerse este martes llegó de la manera más inesperada: un pelotazo de Kyle Freeland directo en la mano derecha de Shohei Ohtani — la misma mano con la que lanza — un día antes de su apertura programada ante los Rockies de Colorado.
Ohtani hizo un gesto de dolor mientras caminaba hacia primera base, intentando sacudir la molestia. Rechazó a los entrenadores con un gesto de la mano y siguió en el juego. Pero antes de su cuarto turno al bate, los Dodgers lo retiraron del partido.
Los Ángeles ganaba 10-1 en ese momento — por lo que la decisión probablemente fue preventiva más que obligada.
Lo que se sabe y lo que no
Por ahora, Ohtani sigue en línea para lanzar el miércoles ante los Rockies. Si hay alguna preocupación seria sobre una lesión, los Dodgers emitirán una actualización lo antes posible.
Pero la imagen de Ohtani haciendo muecas de dolor con la mano derecha — su mano de lanzar — encendió las alarmas en el Dodger Stadium y en toda la MLB.
El contexto: los números que hacen tan importante esta apertura
Ohtani llega al miércoles en uno de los mejores momentos de su carrera como lanzador. En sus primeras ocho aperturas de 2026:
- ERA de 0.73 — la mejor de las Grandes Ligas
- 54 ponches y solo 13 bases por bolas
- No ha permitido más de dos carreras en ninguna apertura
- Racha activa de 12 innings consecutivos sin permitir carreras
Perder esa apertura — o que Ohtani no esté al 100% — sería un golpe enorme para Los Ángeles en un momento donde la rotación de los Dodgers necesita su mejor versión.
La espera hasta el miércoles
Si el pelotazo resulta ser solo un susto, Ohtani tendrá la oportunidad de mejorar su ya microscópica ERA ante los Rockies — uno de los lineups más castigables de la Liga Nacional.
Si hay un problema real, los Dodgers tendrán que ajustar sus planes. Por ahora, Los Ángeles espera — y el mundo del béisbol también.