Paul Skenes atraviesa una situación poco habitual para un lanzador que hasta hace muy poco parecía encaminado a convertirse en uno de los grandes dominadores de las Grandes Ligas. El derecho de los Pittsburgh Pirates ha realizado varios ajustes mecánicos durante la temporada en busca de recuperar la potencia que convirtió su recta en una de las armas más difíciles de enfrentar, pero los resultados recientes mantienen abiertas las dudas.

El principal indicador de alarma no está solamente en sus resultados, sino en la pérdida de velocidad de su recta.

Skenes tiene una efectividad de 5.28 y un WHIP de 1.57 en sus seis aperturas de la segunda mitad de la temporada, una producción muy alejada del nivel que mostró durante sus dos primeras campañas en las Mayores.

Y el problema parece ser más profundo que una simple mala racha.

Del crossfire al movimiento directo y de vuelta al punto de partida

Uno de los elementos más llamativos de la temporada ha sido la cantidad de modificaciones que Skenes ha realizado en su mecánica.

Durante el tramo intermedio de la campaña, el lanzador cambió la dirección de su zancada. Pasó de una entrega más crossfire, es decir, con el pie delantero aterrizando de manera más cruzada respecto a su posición inicial, a una trayectoria más directa hacia el plato.

Ese cambio redujo entre cinco y ocho pulgadas el desplazamiento horizontal de su punto de liberación respecto al centro de la goma.

La modificación tenía sentido desde el punto de vista de su perfil. Skenes obtiene buena parte de su efectividad gracias a un ángulo de ataque horizontal extremadamente particular. Por eso, alterar de manera significativa la posición desde la que libera la pelota podía modificar una de las características que hacen difícil enfrentarlo.

Sin embargo, el experimento no solucionó el problema.

En su última apertura, después de que Pittsburgh incluso retrasara su salida tres días adicionales, Skenes regresó a una versión mucho más marcada de su tradicional entrega crossfire.

El resultado fue una modificación todavía más drástica: su punto de liberación horizontal se desplazó 9.5 pulgadas hacia el lado de la tercera base respecto a apenas dos aperturas anteriores.

Una variación extraordinaria en apenas cuatro aperturas

Los números muestran hasta qué punto ha cambiado su mecánica.

Fecha Punto de liberación horizontal
31 de julio -2.04
5 de agosto -2.06
11 de agosto -2.54
19 de agosto -2.83

Los valores del 31 de julio y 5 de agosto fueron los dos puntos de liberación con menor desplazamiento horizontal de toda su carrera.

El registro del 19 de agosto, en cambio, se convirtió en el segundo punto de liberación más desplazado de su carrera.

Es una oscilación enorme para un lanzador cuyo rendimiento depende en buena medida de la combinación entre su ángulo de ataque y la velocidad de la recta.

El aumento de velocidad más reciente no cuenta toda la historia

A primera vista, hubo una señal positiva en su última presentación: Skenes recuperó 1.1 mph de velocidad promedio en su recta respecto a su apertura anterior.

Pero hay una razón importante para no interpretar ese dato como una recuperación.

En su salida anterior había registrado apenas 95.7 mph, la velocidad más baja de su carrera. Por lo tanto, subir hasta ese nivel no significa que haya regresado a la versión dominante que mostró en 2024 y 2025.

De hecho, el problema continúa siendo evidente cuando se observa su evolución completa.

Periodo Punto de liberación Velocidad FB FB con dos strikes
2024 -2.32 98.8 mph 99.1 mph
2025 -2.45 98.2 mph 98.4 mph
2026, primeras 13 aperturas -2.54 97.1 mph 97.3 mph
2026, siguientes 11 aperturas -2.16 96.7 mph 96.8 mph
2026, últimas 2 aperturas -2.70 96.4 mph 96.6 mph

La tendencia es clara: la velocidad ha caído independientemente del ajuste mecánico realizado.

¿Por qué perder dos millas por hora es tan importante para Skenes?

Aquí está la clave para entender por qué la situación resulta particularmente preocupante.

No todos los lanzadores necesitan lanzar a 99 o 100 mph para ser dominantes. Pero Skenes construyó buena parte de su éxito precisamente sobre una combinación muy específica de características.

Su recta no posee propiedades extraordinarias de movimiento vertical ni un nivel de spin excepcional. Por eso, para que la pelota sea verdaderamente dominante necesita compensarlo mediante dos elementos: velocidad de élite y engaño generado por su ángulo de ataque horizontal.

Cuando la velocidad cae, una parte importante de ese margen de error desaparece.

Los datos de MLB de 2026 incluidos en el análisis muestran la diferencia:

Velocidad de la recta Bateo Slugging
96 mph .246 .408
98 mph .206 .333

La diferencia es significativa. Las rectas de 98 mph han limitado mucho más la producción ofensiva que aquellas de 96 mph.

Para un lanzador como Skenes, entonces, recuperar esas millas por hora no es un detalle estadístico. Es recuperar una parte fundamental de su identidad como pitcher.

La comparación con sus años dominantes

El descenso queda todavía más claro cuando se observa cuántas veces alcanzaba las 99 mph en sus primeras temporadas.

Durante 2024 y 2025, Skenes llegó a 99 mph o más en 627 lanzamientos, un promedio de aproximadamente 11 por apertura.

En toda la temporada 2026, según los datos presentados, apenas ha alcanzado las 99 mph tres veces.

Tres veces en toda la temporada.

No tres veces por juego.

Ese contraste explica por qué el problema actual genera tanta preocupación alrededor de uno de los brazos jóvenes más importantes de MLB.

No parece ser solamente un problema de mecánica

La tentación natural es atribuir una disminución del rendimiento a un problema técnico y buscar la solución mediante ajustes.

Pero la secuencia de Skenes plantea una pregunta más complicada.

Primero disminuyó su producción. Después modificó su zancada. La velocidad continuó descendiendo. Posteriormente volvió a modificar su entrega en dirección contraria.

Y ahora, incluso después de recuperar parte del movimiento crossfire, su recta continúa lejos de la velocidad que mostró en sus mejores momentos.

Eso sugiere que la mecánica podría no ser la única explicación.

El análisis tampoco establece que exista una lesión, por lo que sería incorrecto asumirla como causa. Lo que sí muestran los números es que existe una pérdida de potencia sostenida que los cambios realizados hasta ahora no han conseguido revertir.

El gran reto de Pittsburgh

La situación coloca a los Pirates ante un desafío delicado.

Skenes ganó el premio Novato del Año en 2024 y posteriormente conquistó el Cy Young en 2025, consolidándose rápidamente como uno de los ases más importantes de la liga.

Precisamente por eso, su actual temporada debe analizarse con una perspectiva diferente. Una mala apertura puede ser simplemente una mala apertura. Una mala racha puede ser eso, una mala racha.

Pero cuando la caída de rendimiento coincide con una disminución tan pronunciada de la velocidad y con cambios mecánicos repetidos, el asunto adquiere otra dimensión.

Skenes todavía tiene recursos suficientes para ser efectivo lanzando a 96 mph. El problema es que ser efectivo no es lo mismo que ser el Skenes dominante que Pittsburgh conoce.

El derecho está intentando encontrar nuevamente esa versión de sí mismo.

Y, por ahora, ningún ajuste ha logrado devolverle su principal arma: la capacidad de hacer que la recta explote hacia el plato a una velocidad que obligaba a los bateadores a reaccionar antes de que pudieran pensar.

La gran pregunta ya no es qué ajuste hará Skenes. Es si alguno de esos ajustes conseguirá devolverle las millas por hora que hicieron posible su ascenso meteórico.