El Salón de la Fama del Béisbol Latino tiene cuatro nuevos inmortales. Albert Pujols, Yadier Molina, Edwin Encarnación y Magglio Ordóñez fueron elegidos para integrar la Clase 2026, luego de obtener los votos suficientes de la prensa especializada con derecho a participar en el proceso.
El organismo hizo oficial la selección este martes 1 de septiembre, en una decisión que reúne a cuatro jugadores de enorme impacto durante sus respectivas carreras en las Grandes Ligas y que, además de sus números, fueron reconocidos por su liderazgo, superación y contribución a sus comunidades.
“Los cuatro nuevos miembros no solo fueron grandes jugadores; también son ejemplos de superación, liderazgo y ciudadanía”, destacó Robinson Paredes, director ejecutivo del Salón de la Fama del Béisbol Latino. La institución resaltó que cada uno de los nuevos miembros utilizó su trayectoria para aportar a sus comunidades desde distintos ámbitos.
Entre los cuatro nombres sobresale Pujols, cuya carrera ofensiva lo convirtió en uno de los principales referentes históricos del béisbol latinoamericano.
Pujols, una carrera marcada por el poder y la producción
El dominicano Albert Pujols llega al Salón de la Fama del Béisbol Latino con una colección de estadísticas que dimensiona su impacto. En 22 temporadas, conectó 703 cuadrangulares, cifra que lo convierte en el líder histórico de jonrones entre los jugadores latinos.
Pujols acumuló 101.3 de bWAR, bateó para .296, registró un OPS de .918 y un OPS+ de 145. Además, produjo 2,218 carreras impulsadas y conectó 3,384 hits.
Su palmarés individual también es extraordinario: fue tres veces Jugador Más Valioso, Novato del Año, asistió a 11 Juegos de Estrellas, ganó seis Bates de Plata, obtuvo dos Guantes de Oro y conquistó un título de bateo.
A nivel colectivo, fue pieza esencial de dos equipos campeones de la Serie Mundial. Su legado también trascendió el terreno, al recibir el Premio Roberto Clemente por su labor humanitaria.
Molina, la excelencia detrás del plato
La elección de Yadier Molina reconoce una carrera de 19 temporadas, todas con los St. Louis Cardinals. El receptor puertorriqueño terminó con 2,168 hits, 176 jonrones y 1,022 carreras impulsadas.
Su longevidad detrás del plato constituye uno de los elementos más importantes de su trayectoria. Molina disputó 2,184 partidos como receptor, la cuarta mayor cantidad histórica en MLB.
Su dominio defensivo quedó reflejado en sus nueve Guantes de Oro y cuatro Guantes de Platino, además de sus 10 invitaciones al Juego de Estrellas.
Molina también compartió protagonismo con Pujols en los Cardinals que conquistaron las Series Mundiales de 2006 y 2011, convirtiéndose ambos en parte fundamental de una etapa ganadora de la organización.
Encarnación, poder sostenido durante 16 temporadas
El dominicano Edwin Encarnación fue reconocido por una carrera en la que el poder ofensivo se convirtió en su principal carta de presentación.
En 16 temporadas, Encarnación acumuló 424 jonrones, 1,261 carreras impulsadas y 1,832 hits. Uno de los datos más representativos de su consistencia fue haber registrado ocho temporadas consecutivas con al menos 30 cuadrangulares.
Fue seleccionado tres veces al Juego de Estrellas y recibió votos para el premio de Jugador Más Valioso en cinco ocasiones diferentes.
Su presencia entre los nuevos inmortales representa el reconocimiento a uno de los grandes bateadores de poder de su generación y a una producción ofensiva que se sostuvo durante buena parte de su carrera.
Ordóñez completa la Clase 2026
El venezolano Magglio Ordóñez, único representante de Venezuela en esta clase, también construyó una trayectoria de gran consistencia.
Durante 15 campañas en las Grandes Ligas, conquistó un título de bateo en 2007, fue seleccionado seis veces al Juego de Estrellas y ganó tres Bates de Plata.
Ordóñez superó los 2,000 hits, terminando con 2,156, además de conectar 294 jonrones y remolcar 1,236 carreras. Su promedio de bateo de por vida fue de .309.
Su carrera también incluyó una participación en la postemporada con los Detroit Tigers, equipo que conquistó la Liga Americana en 2006 y avanzó a la Serie Mundial contra los St. Louis Cardinals.
Cinco nombres quedaron cerca
La votación también dejó un grupo de jugadores que estuvo cerca de conseguir la elección.
Los dominicanos José Reyes y Aramis Ramírez, el venezolano Víctor Martínez, el cubano Liván Hernández y el curazoleño Wladimir Balentien fueron los otros cinco nombres que recibieron mayor respaldo entre los candidatos que no alcanzaron la exaltación.
De acuerdo con el Salón de la Fama del Béisbol Latino, el apoyo obtenido por estos jugadores apunta a que cuentan con posibilidades importantes de alcanzar la inmortalidad en futuras votaciones.
La Clase 2026, por tanto, no solo incorpora cuatro carreras de enorme peso estadístico. También reúne distintas expresiones del talento latinoamericano: el poder histórico de Pujols, la excelencia defensiva y longevidad de Molina, la producción de Encarnación y la consistencia ofensiva de Ordóñez.
Cuatro carreras diferentes, cuatro caminos hacia la grandeza y una misma distinción: desde ahora, Pujols, Molina, Encarnación y Ordóñez forman parte oficialmente de la historia del Salón de la Fama del Béisbol Latino.