Los Giants de San Francisco esperaban que Rafael Devers fuera el ancla de su alineación en este 2026, pero hasta ahora, el “Carita” ha sido una sombra del slugger que aterrorizaba lanzadores en Boston. Un ejecutivo de la Liga Nacional fue tajante al describir el desplome: “Tiene el peor fWAR en el béisbol y una tasa de ponches superior al 30 por ciento”.
La radiografía del colapso
Para un jugador cuyo contrato y reputación se basan exclusivamente en su capacidad de producir con el madero, los números actuales son, sencillamente, indefendibles para un sexto de temporada:
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Promedio de bateo: Un anémico .216.
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Poder desaparecido: Apenas 2 cuadrangulares y 10 remolcadas en 28 juegos.
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wRC+ de 50: Esto significa que Devers está produciendo un 50% por debajo del promedio de la liga, una cifra inaudita para su nivel.
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Disciplina en el plato: Los scouts se preguntan a dónde se fueron los boletos, mientras su tasa de abanicos sigue subiendo.
Voto de confianza desde la oficina
A pesar de las críticas que llegan desde fuera, la gerencia de los Giants no ha apretado el botón de pánico. El presidente de operaciones de béisbol, Buster Posey, salió en defensa de su estrella:
“Es difícil no confiar basado en lo que ha hecho en el pasado. Ha sido uno de los mejores bateadores del juego por ocho o nueve años. No estamos lidiando con una muestra pequeña; él llegará a su nivel”, comentó Posey a The Athletic.
El peso sobre San Francisco
Los Giants marchan con un récord de 13-15 y necesitan que el bate de Devers despierte con urgencia si quieren competir en el Oeste de la Nacional. Este martes inician una serie crucial de tres juegos contra los Phillies de Filadelfia, un escenario ideal para que el dominicano comience a silenciar a sus críticos.
¿Cree usted que Devers simplemente está pasando por una racha de “mala leche” típica del inicio de año, o el cambio de liga y de estadio le está pasando una factura que no podrá pagar?