¡Increíble pero cierto! El que se supone que era el “Papá” del lineup, el hombre que llegó vía cambio desde Boston para cargar con la franquicia, hoy es el blanco de todas las críticas en San Francisco. A punto de entrar en mayo de 2026, los Gigantes tienen un récord de 13-17, peor que los Rockies de Colorado, y el nombre de Rafael Devers encabeza la lista de los culpables de este descalabro.

Los números no mienten: Una caída libre

“Carita” parece haber dejado el swing en el Fenway Park. Para un jugador de su estirpe, las estadísticas que presenta antes de la doble cartelera del jueves contra los Filis son de espanto:

  • Promedio de bateo: Un anémico .203.

  • Poder desaparecido: Apenas 2 jonrones y 4 dobles en lo que va de temporada.

  • Impacto negativo: Tiene un WAR de -0.9, lo que significa que, estadísticamente, le está restando victorias a su equipo.

Con un OPS de .530, el manager novato Tony Vitello no ha tenido más remedio que bajarlo al quinto puesto en la alineación, tratando de quitarle presión, pero el dominicano sigue sin conectar con la “mora”.

¿Se está desesperando en el plato?

Los analistas en Estados Unidos coinciden en algo: Devers está tratando de elevar la bola demasiado, buscando el batazo largo en un estadio que no perdona, en lugar de usar todo el terreno como hacía antes. Mientras sus compañeros Luis Arraez y Jung Hoo Lee están haciendo su trabajo llegando a las bases, y el joven Casey Schmitt lidera el equipo con 4 cuadrangulares, Devers se ve perdido en el desierto.

El líder que no aparece

Es difícil de creer que un tipo que viene de pegar 35 jonrones en 2025 esté pasando por este calvario. Siendo el jugador con más turnos al bate en el roster de los Gigantes, que esté séptimo en carreras anotadas y sexto en hits es una señal de que el motor del equipo está fundido. Si San Francisco quiere salir del último lugar del Oeste, necesita que el dominicano despierte de una vez por todas.

¿Ustedes creen que a Devers le ha pesado el cambio de liga o es solo cuestión de tiempo para que “Carita” vuelva a encenderse?

Le falta un poco de “mangu” a ese swing en San Francisco.