Tras 23 años de Arte Moreno, los Angels pasan a manos de Stan Kroenke en una operación récord de US$4,000 millones.

La era de Arte Moreno al frente de los Los Angeles Angels llegó a su final después de 23 años, y el cambio de propietario abre una etapa completamente distinta para una franquicia que durante mucho tiempo ha vivido una enorme contradicción: ha tenido algunos de los talentos individuales más extraordinarios del béisbol, pero no ha conseguido convertirlos en éxito colectivo.

Stan Kroenke, presidente de los Los Angeles Rams y dueño de un extenso conglomerado deportivo, acordó adquirir una participación mayoritaria de los Angels a través de Kroenke Sports & Entertainment (KSE). La operación, valorada en US$4,000 millones, supera el récord de US$3,900 millones establecido este mismo año por la venta de los San Diego Padres. El cierre está previsto para el primer trimestre de 2027 y dependerá de la aprobación de Major League Baseball.

El movimiento pone fin a una de las etapas más discutidas de la historia reciente de los Angels. Moreno compró el equipo a The Walt Disney Company en 2003, justo después de que la franquicia conquistara el único título de Serie Mundial de su historia. Fue, además, el primer propietario mayoritario latino de MLB.

Su llegada produjo inicialmente un efecto positivo. Moreno incorporó rápidamente figuras como Vladimir Guerrero y Bartolo Colón, redujo el precio de la cerveza y convirtió a los Angels en una marca de alcance nacional. Entre 2004 y 2009, el equipo ganó cinco títulos divisionales en un periodo de seis años. Para finales de 2011, la franquicia incluso había conseguido un contrato televisivo de 20 años y US$3,000 millones con Fox Sports.

Pero aquella primera etapa terminó dando paso a un prolongado estancamiento.

Las grandes inversiones en agentes libres, entre ellas las de Albert Pujols y Josh Hamilton, no produjeron el resultado esperado, mientras el sistema de desarrollo de jugadores quedó rezagado. Al mismo tiempo, Moreno fue criticado por intervenir directamente en decisiones deportivas y por reducir gastos en determinadas áreas de la organización pese a mantener una nómina elevada.

El caso más representativo fue Shohei Ohtani. El entonces gerente general Perry Minasian quería traspasarlo cuando resultaba evidente que se acercaba a la agencia libre, pero Moreno se opuso. Ohtani terminó marchándose después de la temporada 2023 y firmó con los rivales de ciudad, los Los Angeles Dodgers.

La situación resulta todavía más llamativa por la presencia de Mike Trout, considerado uno de los mejores jugadores de su generación. A pesar de contar con Trout y Ohtani durante parte de la misma etapa, los Angels no consiguieron ganar un solo partido de postemporada con uno o ambos en el equipo.

Desde 2010, la franquicia solamente ha conseguido clasificarse para los playoffs una vez y acumuló su undécima temporada consecutiva con más derrotas que victorias. Durante 2026, los aficionados hicieron constantes llamados a vender el equipo en el Angel Stadium.

Kroenke llega con otro modelo de propiedad

El nuevo propietario representa un contraste importante. A sus 79 años, Kroenke ya posee equipos en varias de las principales ligas deportivas. Su cartera incluye a los Los Angeles Rams de la NFL, Denver Nuggets de la NBA, Colorado Avalanche de la NHL, Colorado Rapids de la MLS y Arsenal FC de la Premier League, además de otras propiedades deportivas.

Sus franquicias han conseguido campeonatos en distintos deportes. Bajo su gestión, los Rams regresaron de St. Louis a Los Ángeles en 2016, llegaron al Super Bowl apenas en su tercer año después del traslado y conquistaron el campeonato en 2022. Kroenke también estuvo detrás de la construcción del SoFi Stadium, pieza central de un complejo deportivo y de entretenimiento de 300 acres en Inglewood, California.

Precisamente ese antecedente alimenta las expectativas alrededor de los Angels.

Cuando trabajó en la reconstrucción de los Rams, Kroenke entendió que no bastaba con intentar ganar: también era necesario construir una organización alrededor de grandes estrellas. La contratación de Sean McVay, la selección de Jared Goff con la primera elección global y la posterior incorporación de talento de primer nivel fueron parte de ese proceso.

La pregunta ahora es si aplicará una filosofía semejante en Anaheim.

Los Angels necesitan mucho más que una inversión puntual en jugadores. El diagnóstico planteado por los analistas de ESPN apunta hacia una organización que durante años perdió terreno frente a otras franquicias y que requiere una transformación más amplia de sus operaciones deportivas.

¿Qué ocurrirá con Mike Trout?

La llegada de Kroenke también puede cambiar el panorama para Mike Trout.

El estelar jardinero tiene un contrato que le reportará US$141.8 millones entre 2027 y 2030, circunstancia que había convertido cualquier eventual traspaso en una operación particularmente compleja. Sin embargo, el cambio de propietario modifica las posibilidades.

Según el análisis de ESPN, Trout parece inclinado a permanecer en los Angels, especialmente si vuelve a percibir que la organización tiene capacidad para cambiar su rumbo. La incorporación de John Mozeliak como consultor y la llegada de Kroenke pueden reforzar esa esperanza.

Al mismo tiempo, el nuevo propietario tendría una disposición distinta a considerar un eventual traspaso si Trout decidiera buscar una salida. Por eso, el futuro del rostro histórico de la franquicia constituye uno de los primeros grandes interrogantes de la nueva era.

Una venta que trasciende a los Angels

El acuerdo también tiene una dimensión económica para toda MLB.

La valoración de US$4,000 millones supera la venta de los Padres por US$3,900 millones y demuestra hasta qué punto continúa creciendo el valor de las franquicias de Grandes Ligas, incluso cuando el rendimiento deportivo de un equipo comprador ha sido deficiente durante años.

Para los jugadores, estas operaciones refuerzan el argumento de que el béisbol continúa siendo un negocio extraordinariamente rentable y que el aumento del valor de las franquicias no necesariamente depende de imponer un tope salarial.

Para algunos propietarios, en cambio, las ventas de Padres y Angels pueden convertirse en argumentos a favor de una reforma económica más profunda del deporte, incluyendo la búsqueda de mayor certeza sobre los costos.

Así, la venta de los Angels no es solamente el final de los 23 años de Moreno. Es también una señal del valor creciente de las franquicias de MLB y una apuesta por comprobar si un propietario con experiencia en construir organizaciones ganadoras puede devolver a Anaheim la competitividad que perdió.

Moreno deja una historia dividida entre un comienzo exitoso y una prolongada decadencia deportiva. Kroenke recibe una franquicia de enorme mercado, con una marca reconocida y una larga lista de problemas por resolver.

El precio récord de la operación demuestra cuánto vale hoy una franquicia de Grandes Ligas. El verdadero desafío para Kroenke será demostrar cuánto puede llegar a valer nuevamente dentro del terreno de juego.