Rafael Devers volvió a colocar su nombre entre los bateadores de mayor consistencia de poder en las Grandes Ligas. El dominicano conectó este lunes su jonrón número 30 de la temporada frente a los Bravos de Atlanta y alcanzó por quinta ocasión en su carrera la barrera de las tres decenas de cuadrangulares.
El batazo llegó en la primera entrada del encuentro entre los Gigantes de San Francisco y los Bravos. Frente al derecho Bryce Elder, Devers atacó un cutter de 87.5 millas por hora y envió la pelota a 402 pies por el jardín derecho.
La conexión tuvo además la contundencia característica del bateador dominicano: una velocidad de salida de 107.3 millas por hora y un ángulo de lanzamiento de 31 grados, según los datos de MLB.com.
Más allá del número, el cuadrangular representa otro capítulo importante en la trayectoria ofensiva de Devers. El antesalista ha alcanzado los 30 jonrones en cinco temporadas y lo ha hecho siempre antes de cumplir los 30 años.
Su primera campaña con al menos 30 vuelacercas llegó en 2019, cuando conectó 32. Posteriormente alcanzó 38 en 2021, 33 en 2023 y 35 en 2025. En 2024 se quedó en 28, pero regresó a la marca en 2026.
Ese patrón refleja una de las características más importantes de su carrera: la capacidad para producir poder de manera sostenida.
Rafael Devers DEMOLISHES his 30th homer of the season! pic.twitter.com/xYDsNY1sry
— MLB (@MLB) August 31, 2026
Un año de adaptación en San Francisco
El logro adquiere un matiz particular porque Devers atraviesa su primer año completo con los Gigantes de San Francisco después de haber desarrollado la mayor parte de su carrera con los Medias Rojas de Boston y llegar a la organización de la bahía mediante un cambio durante la temporada anterior.
Antes del partido contra Atlanta, el dominicano presentaba una línea ofensiva de .251/.328/.485 en 582 apariciones al plato, acompañada por 78 carreras impulsadas.
Aunque su promedio de bateo no refleja necesariamente su capacidad para producir extrabases, el slugging de .485 evidencia que el poder continúa siendo una parte fundamental de su ofensiva.
Además, Devers llegó al compromiso en un momento productivo. Había conectado tres cuadrangulares en sus siete partidos anteriores y cinco en sus últimos 15 encuentros.
El jonrón ante Elder permitió que los Gigantes tomaran ventaja de 1-0 desde el primer episodio y llevó al dominicano nuevamente a una cifra que se ha convertido en una constante durante su carrera.
Cinco temporadas de 30 jonrones
Llegar a 30 cuadrangulares una vez puede ser producto de una temporada excepcional. Repetirlo cinco veces antes de cumplir 30 años habla de una producción de poder mucho más estable.
Devers consiguió su primera temporada de 30 jonrones en 2019, cuando tenía 22 años. A partir de entonces, volvió a superar la barrera en 2021, 2023 y 2025, antes de hacerlo nuevamente en 2026.
La secuencia también muestra que sus campañas de mayor poder no necesariamente han sido consecutivas. Las lesiones, el calendario y las circunstancias de cada temporada pueden modificar la producción de un bateador, pero Devers ha demostrado capacidad para regresar a ese nivel.
Su mejor registro dentro de esas cinco campañas continúa siendo el de 2021, con 38 cuadrangulares.
Ahora, con 30 vuelacercas y todavía partidos por disputar, tiene margen para incrementar esa cifra antes de que termine la temporada.
Un bateador que mantiene su poder
El cuadrangular ante Atlanta también sirve para poner en perspectiva la dimensión ofensiva que Devers ha construido desde su llegada a las Grandes Ligas.
A los 29 años, todavía se encuentra en una etapa relativamente temprana de su carrera, pero ya acumula cinco temporadas de 30 jonrones. La particularidad de haber conseguido todas esas campañas antes de los 30 años convierte el dato en uno de los elementos más llamativos de su trayectoria.
En 2026, además, ha tenido que hacerlo mientras se adapta completamente a una nueva organización después de su larga etapa en Boston.
La producción de poder, sin embargo, ha permanecido.
El jonrón número 30 contra los Bravos no fue simplemente otra pelota enviada fuera del parque. Fue la confirmación de que, incluso en un nuevo escenario, Devers mantiene una de las herramientas que lo han convertido en uno de los bateadores dominicanos más productivos de su generación.
Con la temporada todavía en marcha, el siguiente objetivo será seguir acumulando cuadrangulares y cerrar su primera campaña completa en San Francisco con una cifra que pueda añadir otro capítulo a una trayectoria marcada por la potencia.