La frustración por la difícil temporada que atraviesan los Gigantes de San Francisco sumó un capítulo de alta tensión sobre el terreno de juego del loanDepot park de Miami. Durante la apertura de la novena entrada, con la escuadra de la bahía abajo en la pizarra por 2-1 ante los Marlins, el tres veces All-Star dominicano Rafael Devers negoció una base por bolas abriendo la tanda, encendiendo la chispa de una posible remontada.
Sin embargo, la polémica se desató de inmediato cuando el mánager Tony Vitello anunció el ingreso del veloz Jonah Cox como corredor emergente en sustitución del quisqueyano. Al percatarse del movimiento, Devers se negó inicialmente a abandonar la inicial e hizo señas vehementes hacia su propio dugout, intentando mandar a Cox de vuelta al banquillo para correr él mismo las bases. La acción provocó varios segundos de confusión tanto con los árbitros como con el personal técnico, antes de que “Carita” finalmente aceptara la orden y enfilara hacia el camerino.
Vitello apaga el fuego: “No hay problemas, es por lo competitivo que es”
Tras la dolorosa derrota que selló el cierre de la serie en Miami, el dirigente de primer año de los Gigantes, Tony Vitello, compareció ante los medios de comunicación y le restó total dramatismo al desplante del estelar jugador de 29 años, enmarcando la situación como un mero acto de pundonor deportivo.
“Nos hizo señas para indicarnos que estaba listo para correr. Lo pusimos como bateador designado en el primer partido de la serie tras el día de descanso, simplemente porque tenía algunas molestias en la pierna debido a correr las bases. Pero él está listo para jugar. En parte esto sucede por lo competitivo que es; quería quedarse a ganar el juego”, explicó Vitello según reportes de NBC Sports.
El capataz de San Francisco fue enfático en asegurar que la relación entre ambos se mantiene intacta: “Hablamos todos los días. Estamos bien. Prefiero mil veces tener en mi roster a jugadores a los que haya que sacar del campo a la fuerza, en lugar de lo contrario”.
Aguas turbulentas y rumores de cambio en San Francisco
El incidente con el nativo de Sánchez ocurre en un contexto sumamente delicado para la franquicia de California. Los Gigantes marchan a la deriva en este tramo intermedio de junio de 2026, ostentando un récord gris de 31-46, lo que representa el tercer peor registro de todas las Grandes Ligas.
Esta debacle deportiva ha empujado a la gerencia a escuchar ofertas formales de intercambio por sus principales figuras de cartel antes de la fecha límite del 3 de agosto:
Estatus de Devers: Informes de las Mayores señalan que el dominicano ha sido colocado oficialmente en la lista de transferibles, a pesar de tener pendientes en su contrato unos 211 millones de dólares entre las temporadas de 2027 y 2033 (con 52.5 millones diferidos).
Corto trayecto en la Bahía: Devers apenas acumula un año vistiendo la camiseta de los Gigantes, tras haber arribado a la organización mediante un histórico canje con los Medias Rojas de Boston en junio de 2025.
Mientras el vestuario intenta pasar la página de este malentendido, las oficinas de San Francisco parecen decididas a iniciar una reconstrucción profunda, donde la única pieza catalogada como “intocable” sigue siendo el as de la rotación, Logan Webb.