La noche del martes en el loanDepot park se vistió de gloria y ribetes históricos para el béisbol dominicano. El estelar derecho Sandy Alcántara se consagró de forma oficial como el máximo ponchador en la historia de la franquicia de los Marlins de Miami, guiando a su equipo a un importante triunfo de 6-4 sobre los campeones Rangers de Texas.

El momento de la inmortalidad para “El Caballo” llegó en la parte alta del séptimo episodio. Con un conteo favorable y su habitual arsenal rompiente, Alcántara hizo abanicar al receptor Kyle Higashioka para registrar el ponche número 1,002 de su carrera, quebrando el empate que sostenía con Ricky Nolasco (1,001) para adueñarse en solitario del récord absoluto del club de Florida. Tras consumarse la hazaña, los fanáticos presentes estallaron en aplausos mientras el quisqueyano se retiraba la gorra en señal de agradecimiento hacia las tribunas.

Un dominio dictatorial en el montículo

La joya monticular de Alcántara (8-4) no se limitó únicamente a su cita con los libros de récords; el dominicano extendió su dominio absoluto en el mes de junio al hilar su quinta apertura consecutiva saliendo por la puerta grande del triunfo.

Su línea final de la noche reflejó el calibre de un lanzador de élite:

  • Labor: 6.2 entradas lanzadas.
  • Imparables permitidos: 5 hits (todos concentrados en los primeros capítulos).
  • Carreras limpias: Apenas 1 carrera permitida.
  • Ponches: 4 abanicados en total.

Control de juego: Tras superar un dubitativo inicio en los primeros 3.2 innings, Alcántara ajustó la mira y retiró a 11 bateadores de los Rangers de forma consecutiva, terminando su actuación luego de otorgar un pasaporte a Nicky López en el séptimo acto.

El madero de Heriberto Hernández comanda el respaldo ofensivo

Para respaldar la histórica salida del as romanense, la ofensiva de los Marlins sacó chispas a base de poder de largometraje, construyendo una sólida e inalcanzable ventaja tempranera de 6-1:

Poder dominicano: El cañonero quisqueyano Heriberto Hernández fue la gran bujía del ataque al conectar un cuadrangular solitario y un doblete remolcador.

Ataque aéreo: Los jóvenes prospectos Joe Mack y Owen Caissie también se unieron a la fiesta de jonrones. Mack rompió el empate provisional de 1-1 en la cuarta entrada al castigar con un vuelacercas al relevista y compatriota de Alcántara, José Corniell (0-1), quien cargó con el revés por Texas.

Por los Rangers, el abridor Cal Quantrill realizó una breve apertura de emergencia de dos episodios de una carrera en lo que significó su primer inicio del año tras haber sumado 15 apariciones previas saliendo desde el bullpen. A pesar de una tardía reacción de la ofensiva tejana en los innings finales, el relevo de Miami apretó el brazo para asegurar los registros y sellar una velada inolvidable que consagra a Sandy Alcántara en la cúspide de los Marlins.