Kyle Schwarber convirtió una tarde que parecía perdida en una de las victorias más extraordinarias de la temporada para los Philadelphia Phillies.
Con su equipo abajo 4-0 en la novena entrada, a un out de la derrota y después de ocho episodios sin producir carreras, Schwarber apareció con dos outs y conectó un jonrón de 459 pies que completó una remontada de seis carreras y le dio a Philadelphia una victoria 6-4 sobre los St. Louis Cardinals.
No fue solamente un batazo espectacular. El cuadrangular cerró una remontada que los Phillies no conseguían desde hacía más de cuatro décadas bajo esas circunstancias y prolongó una racha que empieza a transformar la temporada de Philadelphia.
El noveno inning que cambió todo
Los Phillies llegaron al último episodio sin haber podido descifrar el pitcheo de St. Louis.
El abridor Kyle Leahy había limitado a Philadelphia a apenas dos imparables en cuatro entradas sin carreras, mientras que Cristopher Sánchez había permitido cuatro anotaciones en 6.2 episodios, aunque consiguió siete ponches.
Con cuatro carreras de desventaja, la situación parecía prácticamente definida.
Pero Bryce Harper abrió la novena entrada con su segundo doble del encuentro. El cerrador de los Cardinals, Riley O’Brien, consiguió posteriormente dos outs, dejando a Philadelphia a un paso de la derrota.
Entonces comenzó la remontada.
J.T. Realmuto conectó sencillo y Justin Crawford recibió boleto para llenar las bases. Con dos outs, Edmundo Sosa respondió con un doblete de tres carreras por la línea del jardín izquierdo que redujo la diferencia a 4-3.
La presión cambió completamente de lado.
Acto seguido, Bryan De La Cruz llevó a Sosa hasta el plato con un sencillo productor para empatar el encuentro 4-4.
Y entonces llegó Schwarber.
459 pies para terminar la noche
Con dos outs, Schwarber enfrentó nuevamente a O’Brien. El turno llegó hasta una cuenta de 2-2, y el bateador designado atacó un sinker.
El resultado fue inmediato.
La pelota salió disparada hacia el jardín central y recorrió una distancia estimada de 459 pies, superando el batter’s eye de Citizens Bank Park. No hubo posibilidad de respuesta: fue un walk-off jonrón monumental.
Además de darle el triunfo a Philadelphia, el batazo fue el 39.º cuadrangular de Schwarber en la temporada, con lo que se mantiene como líder de las Grandes Ligas en jonrones.
La dimensión del batazo también quedó registrada por Statcast: los 459 pies lo colocan empatado como el quinto jonrón de walk-off más largo registrado por el sistema desde 2015.
Pero quizá el dato más llamativo es el que tiene que ver con la propia historia de los Phillies.
Philadelphia llevaba desde el 9 de junio de 2023 sin conseguir un jonrón para dejar a un rival en el terreno. Curiosamente, aquel último walk-off también había sido obra de Schwarber, frente a los Dodgers.
Una remontada que no ocurría desde 1983
La victoria también rompió una barrera histórica.
Los Phillies no habían ganado previamente un partido después de llegar a la novena entrada perdiendo por al menos cuatro carreras y alcanzando su último out desde el 13 de abril de 1983.
En aquella ocasión, Philadelphia derrotó a los New York Mets 10-9 después de estar abajo 9-5.
Más de 40 años después, el equipo volvió a protagonizar una remontada de características similares.
La diferencia es que esta vez la firma final fue de Schwarber.
Philadelphia llega encendido a la recta final
El valor de la victoria va mucho más allá de una anécdota histórica.
Los Phillies extendieron a nueve partidos su racha de victorias y completaron su tercera barrida consecutiva.
Ese momento de forma también está teniendo consecuencias directas en la clasificación. Philadelphia se colocó a 2.5 juegos de los Atlanta Braves en el Este de la Liga Nacional y permanece segundo en la carrera por el comodín, a 1.5 partidos de los Chicago Cubs, que ocupan el primer puesto de esa clasificación.
Por eso, el jonrón de Schwarber llegó en un momento especialmente importante.
Philadelphia no solamente evitó una derrota que parecía inevitable. También mantuvo el impulso de un equipo que está intentando acercarse al liderato divisional mientras consolida su posición para la postemporada.
Y en medio de esa persecución está Schwarber, convertido nuevamente en el protagonista de una noche que parecía pertenecerle a St. Louis.
Los Cardinals tuvieron el partido controlado durante ocho entradas. Llegaron al último inning con cuatro carreras de ventaja y estuvieron a un out de cerrar la victoria.
Los Phillies necesitaban una hazaña.
Consiguieron seis carreras.
Y cuando todo terminó, Kyle Schwarber puso la firma con 459 pies de poder.